martes, 20 de octubre de 2015

Las muertes mas irónicas -e increíbles- de la historia

Maneras de destacar hay muchas. Hay quienes destacan por sus logros deportivos, otros por su sabiduría, otros por su belleza y algunos hasta por su maldad; pero hay quienes se distinguen -involuntariamente- por haber encontrado la manera más extraña e irónica de morir. Así, abrimos los temas de día de muertos y halloween de este año con esta estrambótica lista:
las 25 muertes más irónicas e increíbles de la historia:




1. Morir aplastado por una bola de cañón que fue lanzada para hacer honor a tu habilidad de no morir en batalla. Le sucedió a John Kendrick en 1794




2. Golpeado por una cortadora de césped voladora durante el medio tiempo de un partido de futbol. Le sucedió a John Bowen en 1979





3. Caer por una ventana luego de haberse lanzado contra el vidrio para probar que era irrompible. Le sucedió a Gary Goy en 1993





4. Comprar la compañía Segway, probar uno de los novedosos vehículos de 2 ruedas que fabricaba y caer por un barranco. Le sucedió a Jimi Heseiden en 2010




5. Lanzar un torpedo accidentalmente hacia ti mismo. Le ocurrió a la embarcación HMS Trinidad (y a su no muy atinada tripulación)




6. Leer tu propio obituario y morir del shock. Le ocurrió a Marcus Garvey en 1940




7. Ser mordido por un mono doméstico. Le ocurrió a Alejandro I de Grecia en 1920




8. Dispararte a ti mismo cuando estabas mostrándole al jurado cómo la víctima se disparó a si misma. Le pasó a Clement Vallandigham en 1871




9. Sobredosis de jugo de zanahorias. Le sucedió a Basil Brown en 1974



10. Morir de indigestión al comer demasiado en un festín que fue hecho en tu honor. Le pasó a Julien Offrey de “La Mettrie”




11. Agarrar una infección causada por ser cortado por un diente de la cabeza decapitada de tu enemigo, cuando la llevabas colgada en tu caballo. Le ocurrió a Sigurd El Grande de Orkney en 892




12. Ser golpeado hasta la muerte por tu propia prótesis de madera. Le ocurrió a Sir Arthur Aston en 1649





13. Morir de hambre en tu propia casa debido a que la llenaste con demasiadas cosas y no pudiste encontrar la salida pues no consideraste al hacerlo que eras ciego. Le pasó a Homer Collyer en 1947



14. Ser el primer humano en ser asesinado por un robot, cuando el brazo de un robot de una tonelada, de una fábrica cayó y te pegó en la cabeza. Le ocurrió a Robert Williams en 1979




15. Tener un infarto durante la escena de tu película cuando se suponía que tu actor debía tener un infarto. Le sucedió a Gareth Jones en 1958




16. Ser asfixiado hasta la muerte por los regalos de tus admiradores. Le sucedió a Dracón de Tesalia en 620 A.C.




17. Ingerir pastillas de mercurio pensando que te darían vida eterna. Le pasó a Qin Shi Huang, el primer emperador de China en 210 A.C.




18. Romper tu cuello como resultado de haber pisado tu propia y demasiado larga barba. Le pasó a Hans Steininger en 1567




19. Ser apuñalado en la pierna por el cuchillo que le pusiste en la pata a tu gallo de pelea. Le ocurrió a José Luis Ochoa en 2011



20. Comer demasiadas cucarachas en una competencia de comer cucarachas. Le pasó a Edward Archbold en 2012




21. Ser inyectado con sopa. Le pasó a Vitor Maciel en 2012




22. Ser aplastado por una vaca que cayó de tu techo. Le pasó a Joao Maria de Souza en 2013




23. Tratar de llegar al espacio lanzándote a ti mismo en una silla con 47 cohetes atados a ella. Le sucedió a Wang Hu en el siglo 16 de la Dinastía China



24. Usar una chaqueta como paracaídas al lanzarte de la Torre Eiffel. Lo hizo Franz Reichelt en 1911



25. Ahogarte en una fiesta de guardacostas que se hizo para celebrar que New Orleans tuvo su primera temporada de cero incidentes de ahogamiento. Le ocurrió a Jerome Moody en 1985




26. Morir ejecutado en el aparato que tú diseñaste para realizar ejecuciones perfectas: le sucedió a Joseph Ignace Guillotin... el inventor de la guillotina. (Aunque hay que aclarar que aunque ésta es probablemente una de las muertes irónicas más famosas, resulta y no ser cierta, pues el Dr. Guillotin, a quien se le atribuye haber muerto ejecutado en la guillotina, no murió en ella. La confusión es porque sí se ejecutó a un tal J.V. Guiillotin, doctor de Lyon en la guillotina. El "verdadero" doctor Guillotin murió de una muerte más tranquila:... de ántrax.



Hasta la próxima, y yo por lo pronto, espero que el destino me tenga deparada una muerte... en la cama :) abur!
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