jueves, 5 de marzo de 2015

3 gigantescas mentiras que los mapas nos han dicho siempre

En toda escuela y prácticamente en todo salón de clase hay un mapa del mundo pegado en la pared. Esto sería muy educativo, de no ser porque esos mapas son una mentira. Sí, esos viejos mapas escolares nos han mentido siempre. ¿Cómo? ¿Acaso Estados Unidos no está arriba de México? ¿O resulta que España no está abajo de Francia? No va por ahí; no es tan grave... y sí. Mejor, vamos al grano:


3 gigantescas mentiras que los mapas nos han dicho siempre:


Mentira 1. "Arriba y abajo". 

Los mapas actuales fueron creados por europeos sajones; por lo que naturalmente, como cuando nos sacamos una foto, trataron de quedar en el mapa lo más destacadamente posible. Y por eso, Europa, en el mapa, está "arriba" de la colonial África; Estados Unidos y Canadá están "sobre" la subdesarrollada sudamérica; y hasta la poderosa Rusia está "encima" del resto de Asia.

"Coincidentemente", arriba están los países desarrollados
(excepto Australia y Nueva Zelandia) y al sur... los demás.


Ustedes dirán: ¿Y eso qué? ¡Es lo natural! ¡Así están dispuestos los países y los cartógrafos no pueden hacer nada al respecto! Pues eso no es exacto: Si lo recordamos, el planeta tierra es una esfera en medio del espacio; una esfera no tiene ni arriba ni abajo; es decir, el mapa también pudo haber quedado perfectamente así:




Pero hubiera implicado que los europeos quedaran "abajo"; lo cual, como observó José Saramago, también es sinónimo de ser inferiores, dominados, menores... incluso el infierno está "abajo".
Y es que precisamente el viejo mapa de siempre nos ha generado la costumbre de decir: "Europa está arriba de África"; cuando lo correcto es decir que está al norte.



Mentira 2. Los Supergrandes... no son tan grandes. 

Este es el viejo mapa que todos conocemos, pues se usa en escuelas, libros y enciclopedias.



La gran mayoría no lo sabe, pero este mapa tiene un autor: se llama (se llamó) Gerardus Mercator, y vivió ¡en el siglo XVI!



Mercator inventó el sistema de proyección con el que todavía hoy se dibujan la mayoría de los planisferios; la famosa proyección Mercator. Así funciona: convierte la esfera que es nuestro planeta en un simple rectángulo proyectando directamente sectores de este en un plano.

La proyección Mercator


Parece simple y sin problema, ¿no? Pues sí hay problema; la gran, enorme mentira de los mapas con proyección Mercator: esta proyección deforma brutalmente los tamaños; favoreciendo a ciertos países mostrándolos mucho -muchísimo- más grandes de lo que realmente son.



En la proyección Mercator, Europa parece ser mayor que Sudamérica...


¿Y cuáles son esos países favorecidos? Pues como adivinarán, los de siempre: los desarrollados, los ricos: Europa, y los países del norte; en el mapa Mercator, Europa con 9,7 millones de km2, parece mayor que Sudamérica; pero ésta en realidad posee casi el doble de superficie: 17,8 km2;

Proporción correcta entre Sudamérica y Europa.



Y así durante siglos, el mapa que ha reinado ha sido el eurocentrista Mercator; hasta que en 1972 el alemán Arno Peters propuso un mapa que representa fielmente la superficie real de los países:

Planisferio con la famosa proyección Peters.


De esta manera, resaltan los errores -y horrores- del viejo mapa Mercator:

En verde, el mapa de Peters; en trazo negro, el de Mercator.


Una de las distorsiones más notables del mapa de Mercator:
África y Groenlandia parecen del mismo tamaño... 
...cuando en realidad África es 14 veces más grande:






En el mapa Mercator Rusia, con 22,4 millones de km2,
parece casi 2 veces mayor que África...  
...pero realmente África supera a Rusia ampliamente
con 30 millones de km2.




En el Mapa de Mercator Escandinavia,
con 1,1 millones de Km2, parece mayor que la India...
...pero en realidad India es 3 veces más grande que Escandinavia,
con 3,3 millones. de km2; 


En el Mercator Francia, con 650,000 Km2, parece ser
del mismo tamaño que Perú...
...cuando en realidad, Perú es el doble de grande
que Francia con 1,200,000 Km2





Mentira 3. Euro centrismo. 

Y como adivinaron, el último engaño es que Europa no está "En el centro" del mundo. Ahí se pusieron ellos. Pero insistimos, el mundo es una esfera, por lo que en el mapa puede quedar orientado prácticamente como sea:

 Con América en medio, aunque quede partida Asia...



De lado...

Del otro lado...



Con China y Japón en medio...


De plano con América en medio y volteado
(éste lo ha de haber hecho un hermano Argentino,
porque así ellos quedan hasta arriba y en medio)   :)

Con el continente Euroasiáticoafricano en medio, pero Rusia y China arriba...


El mapa Mercator se usa tan extendidamente, que nos parecía que no hay otro; sin embargo, la más justa proyección Peters ya ha sido adoptada por la Unesco y ONGs como el mapa oficial, recomendando su uso en escuelas y libros de texto.




Y aquí ya de plano, un mapa con proyección Peters,
orientación sur-norte, y además, no-eurocéntrico. ¡Qué diferente parece el mundo así!...
¿te lo imaginas o se te revuelve un poquito? 


Así que cuando vuelvas a ver un planisferio, ya sabes: ¡El mapa miente! No estamos ni abajo, ni al lado. Sólo hace falta darle vuelta al mapa... y a la mente.
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