miércoles, 15 de octubre de 2014

¿Cómo se hace un altar de día de muertos?

El 1 y 2 de noviembre se celebra en latinoamérica el día de muertos; pero en varios de ellos, particularmente México, es una fecha especial, en el que se realizan varias tradiciones; siendo una de las más especiales el altar de muertos, llamada también ofrenda; y que también es una de las más bellas. Si tú quieres poner una ofrenda de día de muertos ya sea para recordar a tus seres queridos o meramente por adornar tu casa u oficina aprovechando esta hermosa tradición, aquí te decimos todos los pasos, y te explicamos de forma clara y sencilla: ¿Cómo se hace un altar de día de muertos? ¡Adelante!




Primero que nada:

¿Qué es el día de muertos?

A grandes, grandes rasgos: La tradición indica que una vez al año, los días 1 y 2 de noviembre, a las ánimas de los difuntos se les permite regresar a visitar a sus familiares y disfrutar de nuevo por unas cuantas horas de los goces terrenales, lo cual es motivo de alegría, pues se considera como si un ser querido que hace mucho no vemos regresara de tierras lejanas a visitarnos; por lo cual se les hace una fiesta a estas ánimas. Es una tradición muy antigua y hermosa, practicada ya por las antiguas poblaciones indígenas.



¿Qué es una ofrenda de día de muertos?

En México la ofrenda o altar de día de muertos consiste en un altar provisional muy colorido, que hace las veces de mesa, en el que se ofrece una comida para que estos seres queridos puedan disfrutarlas por ese día.
Todo se hace en tono festivo y alegre, sin tener en ningún momento connotaciones macabras; si acaso de nostalgia por quienes se fueron. En resumen, es una fiesta de vivos dedicada a los muertos.



Ahora ya sabiendo qué es una ofrenda de día de muertos, podemos saber:

¿Qué elementos lleva el altar de día de muertos?




Primero, los elementos in-dis-pen-sa-bles sin los cuales una ofrenda no es una ofrenda:

Cosas indispensables en una ofrenda de de Día de Muertos:

1. Veladoras

Son muy importantes, pues tienen varias funciones: Representan el espíritu, guían a las ánimas a nuestra casa, y representan la alegría y la luz que hay en toda fiesta. Se pone una por cada ánima invitada y una más por las ánimas olvidadas. Por seguridad, es muy aconsejable usar veladoras de las que vienen en un vaso de vidrio (para evitar incendios). Si definitivamente no puedes poner veladoras, pueden ser sustituídas por alguna luz eléctrica. Hay quien pone las veladoras en forma de cruz.



2. Retratos

Hay que conseguir fotos o imágenes de los seres queridos que queramos recordar y agasajar. Como en toda fiesta, nos podemos reservar el derecho de admisión: sólo estarán invitados a nuestra ofrenda las ánimas cuyas fotos pongamos en el altar. Las imágenes definirán a cuál o cuáles difuntos estamos invitando a la fiesta. Es decir, puedes poner la foto de esa abuela que tanto querías, y omitir el de la tía que te pegaba con la cuchara del mole. Así, el altar puede estar dedicado a una, dos, tres, o el número de seres queridos que quieras.




3. Flores de Cempazúchitl.

Se usan estas flores por varios motivos: Su colorido servirá para atraer y guiar el camino de las ánimas al convite; y su fuerte olor recuerda al de la muerte. (Lo de fuerte olor es meramente poético: el Cempazúchitl es una flor con un olor muy agradable, aunque efectivamente, poderoso). Pueden ponerse enteras en un florero como cualquier otra flor; o únicamente las corolas; o tapizar con los pétalos el altar. Opcionalmente, con el Cempazúchitl se puede hacer un camino desde la entrada de la casa hasta el altar. Si no consigues o no puedes poner flores, pon alguna otra flor amarilla y un mantel colorido.
Flor de Cempazúchitl.





4. Sal.

Se pone un pequeño plato o recipiente con sal. Ésta significa purificación, y también es el símbolo de los sabores terrenales que en esta fecha única a los difuntos les está permitido probar de nuevo.



5. Papel Picado o adornos.

Al ser el Día de Muertos una fiesta, es indispensable adornar la casa o al menos el altar como una fiesta; por lo cual hay que colgar papel picado y adornos en la casa y/o en el altar de muertos. Si no consigues papel picado, puedes poner adornos o papeles de colores.
El célebre papel picado.






Y ahora los no indispensables pero

Muy importantes elementos en una ofrenda de día de muertos:

6. Copal ó Incienso

Para purificar el ambiente se quema copal, una resina aromática que al ser quemada produce un olor agradable que purifica el ambiente y guía a nuestros invitados. Los indígenas quemaban Copal, pero si no lo consigues puedes quemar incienso. El copal generalmente se quema en un recipiente.

Copal en un inciensario


7. Calaveritas.

En México se hacen unos dulces de azúcar, chocolate o amaranto con forma de calavera llamados calaveritas, se adornan de diferentes maneras y se les pone en la frente el nombre de un ser querido. Si está vivo, se le regala a manera de broma. En el caso del altar de día de muertos, se ponen calaveritas de dulce en el altar a la vez como broma y como recordatorio de la muerte; y también para darles a probar a los difuntos un poco de la dulzura de la vida que en esta sola fecha les está permitido probar.



8.  Comida y Bebida

Claro, en una fiesta no puede faltar la comida; así que en la ofrenda se ponen los platillos favoritos de los difuntos, así como sus bebidas favoritas; pulque, cerveza, tequila u otros. Aunque pongamos el altar con varios días de anticipación, la comida se sirve únicamente en el día de muertos exacto, el 2 de noviembre. También se les suelen poner cigarros u otros gustos al paladar. Estas viandas pueden ser consumidas al día siguiente por los vivos, pero se asegura que ya para entonces perdieron completamente su sabor, pues los difuntos ya las saborearon. Importante: Para muchos la comida no es sólo importante, sino un elemento indispensable de la ofrenda.
Altar con comida recién hecha,
con los platillos, dulces, cigarros y
hasta las frituras que le gustaban al difunto.



Si en tu altar no puedes poner comida, también venden
pequeñas artesanías de migajón o pasta que representan comida.




9.  Pan de Muerto

El Pan de Muerto es un pan tradicional hecho solamente en estas fechas, que lleva como adornos huesos y una pequeña osamenta. Es un pan extraordinariamente sabroso y existe para agasajar tanto a muertos como a vivos. En este caso, se acostumbra poner algunos en el altar de muertos.
Pan de muerto




10. Vaso de Agua

Representa la pureza de las almas, y también la hospitalidad con las que se les recibe. (Un vaso de agua es lo mínimo y lo primero que se ofrece en los hogares mexicanos a quien llega de visita).



Y finalmente, los elementos de los que podemos prescindir, pero que enriquecen nuestra ofrenda:

Elementos opcionales del altar de muertos:


11. Objetos del difunto.

También se pueden poner los objetos favoritos del difunto, tales como pipas, algún libro, barajas, juegos, u otras prendas. En el caso de los niños, se suelen poner juguetes.




12. Aire, Tierra, Agua y Fuego.

Los cuatro elementos eran muy importantes en la mitología indígena, pues representaban el cosmos y los 4 puntos cardinales. En nuestra ofrenda la veladora representa al Fuego; el ligero y volador papel picado al Aire; La sal, la Tierra; y el vaso, el Agua.



13. Cruz de cal en el piso, e imágenes religiosas.

Contra lo que se pueda suponer, la cruz en el piso, más que una cruz cristiana, representa un símbolo indígena y significa los cuatro puntos cardinales; es como una orientación para que las ánimas sepan hacia dónde ir. También se pueden colocar imágenes religiosas como Crucifijos, o Santos, pero si no es su creencia, se pueden omitir.




El que el altar de Muertos lleve 13 elementos no es casual: para los indígenas el número 13 no era de mala suerte, al contrario, era un número poderoso y propicio; y significaba los trece estratos del inframundo, el cielo y la tierra; es decir, el 13 representa la unión del cielo, la tierra y el inframundo; que es lo que representa una ofrenda.


Y ya que tenemos los elementos,  ahora sí:

¿Cómo se hace un altar de Día de Muertos?

Primero está pensar el tamaño y ubicación. Como con un árbol de Navidad, debe ser puesto en un lugar en el que no estorbe el paso, pero al mismo tiempo permita su contemplación. No hay un tamaño correcto o incorrecto; hay quienes le dedican toda una habitación entera al altar de Día de Muertos, y hay quienes le dedican una pequeña parte de una mesa.

Pequeño altar en un buró.


Se puede hacer sencillo, de un solo nivel, o más elaborado, de tres niveles, representando el nivel inferior el inframundo, el de en medio la tierra, y el superior el cielo. Hay hasta de 7 niveles, representando todos los pasos que sigue un ánima según las creencias indígenas.




Si hacemos el altar de tres niveles, primero, con cajas de cartón, huacales o tablas ponemos la base del altar, formando tres escalones, que serán los tres niveles. El nivel de en medio debe ser el más amplio, pues es el que lleva más elementos. Le ponemos a todo un mantel, y lo cubrimos a su vez con flores o pétalos de Cempazúchitl.

Bello altar de un solo nivel.




En el nivel superior, que representa el cielo, ponemos el papel picado, las imágenes religiosas y el copal.
En el nivel inferior, que representa el inframundo, va la cruz de cal, y un camino de flores de Cempazúchitl.


En el nivel intermedio, que representa la tierra, van las fotos de los difuntos, las veladoras, la comida, el pan, la sal y el agua.
Los objetos del difunto y las calaveritas pueden colocarse ya sea en medio o abajo, o en ambos niveles.

PARTES DE UN ALTAR DE DIA DE MUERTOS:
A. El nivel superior representa el cielo. B. El nivel medio, la tierra.
C. El nivel inferior, el inframundo.
1. Veladora  2. Fotos  3. Flores de Cempazúchitl  4. Sal  5. Papel picado
6. Copal  7. Comida  8. Calaveritas  9. Pan de muerto  10. Agua
  11. Objetos del difunto  12. Elementos de Agua, Tierra, Fuego y Aire
13. Imágenes religiosas (opcional)  14. Mantel
15. La Base puede ser cualquier cosa: bancos, cajas o tablas.
(puedes hacer click en la imagen para ampliarla) y
16 ¡Manos entusiastas! ¡A la obra, que es muy divertido!



El altar se puede poner desde 7, 10, 15 ó más días antes del día de muertos, o el mismísimo día; depende de los tiempos y la oportunidad.

Altar de dia de muertos en la entrada de una tienda.



Por supuesto, esta es una guía meramente orientativa; pues no hay una manera correcta o incorrecta de poner un altar de día de muertos, ya que ésta cambia de región en región, de familia en familia y de persona en persona.




Para resumir, la fiesta de día de muertos es una celebración alegre y familiar, que nos permite tener por unas horas de vuelta a nuestro seres queridos; vaya, incluso podemos no creer, pero vale la pena poner un altar de Día de Muertos, simplemente porque es una tradición muy hermosa, cuya realización puede ser divertida, familiar, y hasta lucidora.



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