martes, 23 de septiembre de 2014

36 imágenes de cómo pensaban hace un siglo que seríamos en el año 2014

Hace un siglo, en 1914, inició la Gran Guerra, o Primera guerra mundial. Aunque no se usaban masivamente, ya existían la electricidad y la aviación. Pero lo que sí se usaba extensamente, eran la literatura y la ciencia ficción; y ya desde entonces era muy usual intentar profetizar cómo sería el mundo en el futuro. Y el año 2000 era una de las fechas preferidas por escritores y artistas para lanzar sus pronósticos sobre la vida futura, por lo que las siguientes imágenes muestran cómo pensaban hace un siglo que seríamos hoy, en el año 2014. Todas las imágenes de este artículo son de Europa, de los años 1900-1914. Estas primeras son postales que se publicaron en Francia a principios del siglo pasado, y se encuentran actualmente en la Biblioteca Nacional de Francia. Son autoría de un tal Villermard. ¿Qué tan acertados estaban nuestros abuelos en sus profecías? Veamos este auténtico volver al futuro estilo año 1914:



(En negritas, el título que acompañaba a cada postal) Bomberos Voladores. Aunque ya se usan naves aéreas para rociar torpemente agua sobre incendios, definitivamente hoy no existen aún bomberos que puedan volar y rescatar víctimas al tiempo que apagan el fuego. Lo que sí sigue habiendo en el año 2000 son curiosos, como se ve en la imagen.





Cena sintética. Esta profecía se ha cumplido demasiado en el año 2014 casi toda nuestra comida contiene algún tipo de químicos. Ahora anhelamos regresar a la comida natural y muchas marcas de comida se promocionan como "orgánicas", es decir, lo contrario a lo sintético.



"Curiosidad". No sé si el título de esta postal se refiere a que los caballos serían una especie casi extinta, al grado de que se conviertan en una curiosidad, o más bien que ya no se empleen en absoluto, por lo que su falta de uso los convierta en algo desconocido para los ciudadanos del año 2000.



La feria de las flores. En el 2000, en los desfiles los viejos automóviles adornados serían sustituídos por carros voladores... también adornados. Lo que sí se cumplió es que en el 2000 las mujeres conducen.



Rescate en el mar. Esta profecía sí se cumplió parcialmente, pues hoy se realizan exitosos rescates en alta mar mediante helicópteros; pero las naves aún son demasiado sensibles a las condiciones climáticas, por lo que hay también muchos rescates fallidos.



Con el sastre. En el año 2000 todas las medidas las tomará automáticamente una máquina, que también producirá el traje a la medida. Curiosamente, en efecto ya se han inventado máquinas que hacen precisamente lo que la postal profetizaba; pero no han tenido éxito, pues una de las partes más placenteras de mandarse hacer un traje a la medida es todo el ritual envuelto en ello; incluyendo que te tomen las medidas y la posterior espera de días para que se confeccione el traje.



Viajes aéreos trasatlánticos. Profecía cumplidísima. Y de manera muy exacta, pues el primer servicio comercial de viajes trasatlánticos aéreos lo brindó el Zeppelin.



En la escuela. Profecía cumplida... y no cumplida. Aunque en efecto, niños, adolescentes, jóvenes y adultos usamos audífonos, no se usan para devorar libros como en la imagen.



Construyendo. En el año 2000, el arquitecto no necesitará más de albañiles ni maestros de obra: manipulando una máquina desde su gabinete de obras el sólo podrá construir una casa, picado de piedras incluído.



Zapatos a propulsión. 



Automóviles de guerra. Lamentablemente, esta profecía se cumplió demasiado bien.



Correo Cinema-Fonogra-Telegráfico. Pero no todas las profecías que sí se cumplieron son negativas; de hecho, ésta es maravillosa: La actual videoconferencia, que se puede realizar incluso en un teléfono celular, es en realidad una increíble combinación de cinematógrafo, fonógrafo, correo y telégrafo.



Escuchando el periódico. Otra profecía cumplida. Notable, porque aún no existía en esa época la radio más que como una desconocida curiosidad. El aparato que se muestra en la postal es un fonógrafo conectado a uno misteriosos controles que el hombre recostado en su sillón manipula. Hoy, los noticieros no sólo pueden ser vistos, sino oídos.



Calentándose con radio. En el año 2000 las chimeneas se alimentarán con tan sólo una pequeña fracción del elemento radioactivo radio. (entonces no se conocían los peligros de la radioactividad) De alguna peligrosa manera, hoy esto se ha cumplido con la existencia de las plantas de energía nuclear.



Mujer en el tocador. En el baño, todo será automatizado en el año 2000.



Una para el camino. 



Carta o correo fonográfico. Otra profecía que se cumplió más que bien. Para bien.



Vigilantes motorizados.



Centinela en helicóptero.



Hablando con el conserje. Lo llamativo no es hablar con el conserje; eso lo seguimos haciendo: lo llamativo es que el conserje esté en el último piso, y no en el primero, y esto es porque en el año 2000 uno arribaría a los edificios (como este rascacielos de ¡3 pisos!) en un carro aéreo directamente al piso de arriba.


Policías voladores. Afortunadamente aún no cumplido.



La calle de la ópera. En el año 2000, la mejor manera -y la más chic- de llegar a la ópera, será en tu carro volador.



Con el barbero. Otra profecía que ¡Gulp! aún no se cumple: en el año 2000 las máquinas -eso sí, operadas por el barbero- serán las que te pasen la navaja por la cara.



Tomando el tren eléctrico Pekín-París. Cumplida. En cierto modo: Nunca llegó a existir el tren eléctrico directo Pekín-París, pero sí existen los vuelos Pekín-París, con duración de aproximadamente 20 horas.


Estas postales siguientes son alemanas,  y también fueron realizadas por los años 1910, tratando de profetizar cómo sería el año 2000:



Paseos sobre el agua. No se cumplió, pero es divertida.



Banquetas o aceras móviles. En el año 2000, pasearíamos sin tener que caminar.



Casas móviles. Efectivamente, hoy ya existen las casas móviles, aunque aquí ilustran no sólo una casa, sino toda una cuadra.



Concierto a distancia. Aquí coinciden franceses y alemanes: en el año 2000 se brindarán conciertos que podrá uno escuchar o incluso ver a la distancia. Cumplidísimo.



Paseo por el aire. En el 2000 podrás acercarte casualmente mientras te fumas un cigarro al transporte aéreo que conduce la chica que te gusta y tratar de ligártela mientras sus papás y hermana vigilan desde el aire a la distancia.



Máquinas para controlar el clima. En el año 2000 podríamos controlar el clima a voluntad, y hacer llover o que salga el sol según el gusto o la necesidad. Se cumplió, de manera inesperada, pues las actividades humanas han ocasionado cambios climáticos; pero no voluntarios, sino completamente imprevistos, y la mayoría de las veces, catastróficos, como mayor cantidad de huracanes, sequías e inundaciones.



Viajes trasatlánticos en buques-ferrocarriles-submarinos.



Paseos submarinos con vistas totales.



Ciudades temporizadas. En el año 2000, las ciudades estarán protegidas con techos, y el clima se regulará a voluntad dentro de ellas. Pues no, tampoco se cumplió.



Paseos familiares en globo.



Vacaciones de verano en Alaska. Esta profecía sí se cumplió, aunque estas vacaciones no se realizan en globo, sino en plácidos cruceros.



Policías vigilantes con rayos x. En el año 2000, por el lado positivo, la policía detectará robos mediante máquinas de cámaras de rayos X. Por el lado negativo, ¡Hola, Big Brother!.


Las ilustraciones son curiosas y algunas de las profecías parecen extravagantes, especialmente porque esperaban que siguiéramos vistiendo al estilo art-noveau en el año 2000. Pero es notable que muchas de ellas resultaron ser maravillosamente exactas, como las que anunciaban los noticieros, las comunicaciones visuales a distancia y los viajes trasatlánticos; otras, por otro lado, son tenebrosamente exactas, como los automóviles de guerra y la vigilancia policiaca con cámaras; por eso: Hay que tener cuidado con lo que deseas, porque se puede cumplir.


Gracias a Paleo-futuro

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