jueves, 3 de abril de 2014

El Titanic nunca se hundió...

...o al menos, eso dice una sonada teoría de la conspiración, especialmente documentada en el libro de Robin Gardiner, “Titanic: ¿El barco que nunca se hundió?". Sí, nos gustan las teorías de la conspíración, y esta, además suena bastante verosímil, quizás por lo increíble: el Titanic nunca se habría hundido; el barco que se hundió el 15 de abril de 1912 llevándose a más de 1500 personas al fondo del mar habría sido su gemelo, el Olympic. ¿Cómo es esto?

El hundimiento del Titanic ¿O fue el Olympic? 



Como sabemos, el Titanic era el barco más grande y lujoso del mundo, aunque no muchos saben que tenía dos hermanos gemelos menos lujosos: el Olympic y el Britannic, todos idénticos en diseño y tamaño, aunque, como ya dijimos, menos lujosos. Este trío de barcos pertenecían a la White Star Line, y fueron creados expresamente para superar a los barcos de la competencia, la Cunard Line, los famosos Mauretania y Lusitania. Durante algunos días, lo lograron.

El proyecto original de la clase Olympic de la White Star Line:
Tener tres barcos gemelos, llamados Titanic, Olympic y Gigantic.
Luego del choque del Olympic, se cambió el nombre del Gigantic por Britannic,
para alejar la mala suerte. 


El primero de los triates en ser botado fue el Olympic, haciendo su viaje inaugural en junio de 1911. A los tres meses, su negligente capitán, John Smith (sí, el mismo que después capitanearía el Titanic) tuvo un accidente, chocando contra un buque de guerra, el Hawke, resultando en serios daños para el Olympic, que el seguro se negó a pagar. Y aquí comienza la intriga... y la teoría de la conspiración del no hundimiento del Titanic:


Detalle del daño en el Olympic luego del choque.


Aunque el Olympic pudo ser puesto de nuevo a flote, en realidad los daños fueron fatales, reduciendo su vida útil de 20 años a sólo unos meses. Esto no permitiría que se recuperara la gran inversión que se hizo en él, generando pérdidas para la White Star  Line. Necesitaban cobrar el seguro; pero éste sólo estaba dispuesto a pagar en caso de daños o hundimiento por causas naturales, no por negligencia, como fue el accidente contra el Hawke.

El Olympic a la izquierda, y
el Hawke a la derecha, luego del choque. 


Según la esta teoría de la conspiración, los accionistas principales de la White Star Line decidieron, con toda frialdad, malicia y avaricia, intercambiar al Titanic por el Olympic, y hundirlo en su viaje inaugural, a fin de cobrar el seguro, recuperando las ganancias.

Una de las raras fotos donde están juntos
el Titanic y el Olympic 
El intercambio no era en realidad, tan difícil; después de todo, eran barcos prácticamente iguales, salvo en pequeños detalles, invisibles para la mayoría: habrían simplemente re-escrito los nombres en las cubiertas de los barcos con un poco de pintura, e intercambiado los manteles, menús de los restaurantes y los botes salvavidas. Toda la operación podría hacerse en un solo fin de semana.

El Olympic anclado, luego de chocar. 


A los pocos meses, en mayo de 1911, es botado el siguiente gemelo, el Titanic. El Titanic sin embargo, a diferencia del Olýmpic, que sólo tardó 7 meses, hizo su viaje inaugural casi un año después de botado, en abril de 1912. Se atribuye la tardanza a los preparativos hechos en el intercambio. Recordemos que el Titanic era más lujoso que el Olympic, así que se tardaron un tiempo extra en transladar todos los aditamentos y mobiliario de lujo del Titanic al Olympic.


Otra situación que apuntala esta teoría es que uno de los principales accionistas de la White Star Line, el famoso barón ladrón J. P. Morgan canceló su viaje en el Titanic excusandose por un supuesto resfriado, tan sólo unas horas antes de zarpar. ¿Y que hay de los otros millonarios que sí subieron al Titanic, e incluso murieron en él? Bueno... no eran accionistas de la White Star.

J. P. Morgan; uno de lo hombres más ricos
...y despiadados de la historia. 

Una pista más, es que fuera del mobiliario de lujo propio del barco, ninguna obra de arte irrecuperable fue puesta en el Titanic. Y uno de los botes salvavidas recogidos la noche del desastre por el Californian tenía el nombre Olympic, inexplicablemente.


Comparativa de las diferencias entre los barcos.
Arriba, el Olympic; abajo, el Titanic 

Finalmente, a pesar del desastre del Titanic, la White Star Line no quebró, pues efectivamente ahora sí pudo cobrar el jugoso dinero del seguro, y seguir operando.

La oficialia del Titanic. A la derecha, el capitán, John Smith. 

El Titanic original, ahora navegando con el nombre de Olympic, en realidad nunca visitó el fondo del mar, y siguió navegando por otros 20 años, participando incluso en la 1a guerra mundial y ¡hasta hundiendo un submarino alemán!.

El Olympic tenía 16 escotillas al frente. El Titanic original, sólo 14.
El nombre Titanic también fue cambiado de lugar. 

Como muchas otras teorías de la conspiración, ésta tiene algunos aspectos muy verosímiles y otros no tan creíbles. Aunque el hecho de que estuviera involucrado uno de los despiadados, fríos y malévolos barones ladrones, J.P. Morgan, le da muchos puntos de credibilidad a esta extraña teoría.



No sé si creer en esta historia, pero vaya que esta teoría es en verdad extraña, espeluznante, y en una manera rara, romántica, por la idea de que el Titanic en realidad, navegó los mares muchos, muchos años aún después de haber sido hundido.







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