martes, 1 de abril de 2014

El nuevo Titanic es chino, australiano y finlandés

Comienza abril, y con él, se acerca un aniversario más del desastre marítimo más famoso de todos los tiempos: el del Titanic. La fama del Titanic, a ya más de 100 años de su hundimiento es tanta, que ahora mismo está construyéndose una réplica exacta a manera de homenaje; el Titanic II, que sería botado en 2016.
(todas la fotos fueron generadas por computadora, y representan el diseño final que tendría el nuevo Titanic. Se pueden ampliar, haciendo click en ellas)


Este proyecto, anunciado con bombo y platillo en el preciso 100 aniversario del hundimiento, el 14 de abril de 2012, en Nueva York, está financiado por el millonario australiano y fanático del Titanic, Clive Palmer. La idea es que el Titanic II sea idéntico en su diseño al Titanic original, pero con ciertas modificaciones que le doten de las más modernas especificaciones de seguridad.




El Titanic II tendrá 9 puentes, como el original, y uno suplementario por cuestiones de seguridad. La extensión del barco sería de tan sólo 1 metro más, para otorgarle mayor estabilidad; y uno de los detalles más importantes para Palmer: igual que el RMS Titanic, el Titanic II también ofrecería boletos en primera, segunda y tercera clase. ¿Cuáles serían las diferencias? A semejanza de los pasajeros originales del Titanic, presentados de manera romántica en la célebre película de James Cameron, los pasajeros de tercera del Titanic II compartirían los baños, comerían en largas mesas comunales y se la pasarían tomando y bailando. Si el Titanic II no se hunde, no suena tan mal; de hecho, Palmer aseguró que él mismo adquirirá un boleto de tercera clase.



El número de pasajeros también será parecido: 2435 pasajeros y 900 tripulantes en el Titanic II, contra 860 tripulantes y 2787 pasajeros del desafortunado Titanic.  El nuevo Titanic contará con todos los lujos de la época eduardiana que tenía el original, y además: pista para helicópteros, internet, casino y hospital.




El Titanic II haría un viaje pre-inaugural desde China, que es donde se está construyendo, hasta Inglaterra, y de ahí, cumpliría la archifamosa travesía inaugural a Nueva York. Todos los pasajeros llevarían ropa de la época para darle más ambiente y sabor al viaje.



Pero ¿Qué tan buen negocio puede ser esto? Pues Palmer ya fundó una compañía para que administre al nuevo Titanic, y la ha llamado Blue Star Line, y hasta el momento, tiene ya una lista de espera de más de 40,000 personas, dispuestas a pagar algunas de ellas hasta millones de dólares por los camarotes más lujosos del Titanic II.




Como decíamos, el barco está siendo construído actualmente en China, en los astilleros de CSC Jinling Shipyard, siguiendo el diseño de la compañía finlandesa Deltamarín, especialista en proyectar barcos de altamar, los cuales pusieron gran empeño en dotar a este nuevo Titanic de todo el lujo y magnificencia que tenía el  RMS Titanic, más la seguridad y la flotabilidad modernas; aunque Palmer ha asegurado que, por respeto, en esta ocasión, nadie declarará "este barco no puede hundirlo ni Dios". ¿O será por superstición?





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