jueves, 6 de marzo de 2014

Los óscares 2014 y la pizza de 10 millones de dólares

Ellen DeGeneres no es ciertamente mi conductora preferida de los Óscares; me parecen mejores para la réplica ingeniosa Billy Crystal ó Whoopi Goldberg; pero como quiera que sea, la pasada entrega de los óscares 2014 fue la más vista de los últimos 10 años; aunque probablemente no se deba al conductor, sino a la audiencia mexicana y probablemente latinoamericana que se sumó para ver esta entrega en particular, pues tres mexicanos tenían grandes posibilidades de llevarse importantes óscares, cosa que terminaron logrando.



El fotógrafo mexicano Emmanuel Lubezki, tenía su sexta nominación al Óscar, pero al no ser parte de ninguna película grande, nunca lo había ganado; esta vez Lubezki venía de la mano de la película favorita, Gravity, por lo que al fin logró el ansiado galardón, por la mejor fotografía.

Gravity terminó llevándose en total
7 premios de los 10 a los que fue nominada.

La autonombrada mexikenian, la simpática y hermosa Lupita Nyong'o, ganó el oscar a mejor actriz de reparto; aunque realmente Nyong'o es mexicana circunstancialmente, pues su padre es maestro y diplomático, y Lupita nació mientras él daba clases en el Colegio de México, aunque ella insiste en que es mexico-keniana.

Lupita Nyong'o en la alfombra roja.

En el premio más esperado y al mismo tiempo el más difícil, el cineasta mexicano Alfonso Cuarón ganó el Oscar por su película Gravity al mejor director, cosa que ningún latinoamericano había conseguido antes. También obtuvo el premio a la mejor edición.


Y aún hay un cuarto extranjero ganador de los Óscares: Edgar Martirosyan, el ahora mundialmente famoso repartidor de pizza que sin saberlo, fue llevado a entregar pizza al mismísimo auditorio donde se estaban desarrollando los óscares.

El auditorio del Teatro Dolby, durante la ceremonia de los Óscares 2014

Edgar Martirosyan no es de origen mexicano, como se manejaba por ahí, sino armenio; y es dueño de una de las pizzerías de la cadena Big Mama's and Papa's Pizzeria. La conductora Ellen DeGeneres es clienta habitual del local, y llamó a Martirosyan, quien atiende personalmente la pizzería, y ocasionalmente hace entregas,  pidiéndole unas pizzas; el pedido era un tanto extraño, toda vez que se trató de ¡99! pizzas. Además, DeGeneres le pidió a Edgar que las entregara él en persona.

La famosa orden de pizza de los Óscares: ¡más de 1,500 dólares en pizza!


Cuando llegó al teatro Dolby en Hollywood, Martirosyan creyó que el pedido era para unos escritores hambrientos que estuvieran haciendo una obra. DeGeneres se apareció y le hizo entrar al edificio. Le dió algunas instrucciones de cómo repartir la pizza, y le pidió que lo siguiera. El repartidor de pizza no tenía ídea de a dónde, pero lo hizo.

DeGeneres atrás del escenario con el repartidor de Pizza

La sorpresa de Edgar Martirosyan fue mayúscula cuando se dió cuenta de que Ellen DeGeneres lo llevó directamente al auditorio de los Óscares, repleto de estrellas cinematográficas mundialmente famosas.


Sin embargo, se sobrepuso, y comenzó a repartir pizza, que las hambrientas estrellas prácticamente se disputaron (entre los preparativos,  la alfombra roja y la ceremonia, pasan cerca de 5 horas; ninguno había comido nada).





Cuando Edgar terminó de hacer su repartición, se retiró; pero más adelante en la ceremonia, DeGeneres pasó un sombrero para colectar la propina del repartidor; aparentemente Brad Pitt fue el más generoso.


Posteriormente, en su show, Ellen entregó la propina a Martirosyan: $600 dólares, a los que ella agregó personalmente $400, para redondear una propina nada despreciable de $1000 dólares... Y se repartió más pizza, ahora entre los asistentes al show de Degeneres. Aquí la escena:


¿Otro caso de fama instantánea e inesperada tras unos cuantos segundos en la TV? Claro, la famosa edecán del debate.


Edgar Martirosyan estuvo 120 segundos en pantalla, con lo que se convirtió en el repartidor de pizza más famoso del mundo; y su tienda, Big Mama's and Papa's Pizzeriarecibió publicidad gratuita por cerca de 10 millones de dólares. 


Son ya legendarias tres cosas de Jennifer Lawrence en los Óscares:
1. Su talento
2. Su facilidad para caerse
3. Su apetito voraz.
Adoro a las mujeres de buen comer...
En estos momentos, son la pizzería más asediada de los Ángeles, y multiplicaron por 100 sus pedidos. Para los expertos, fue el equivalente en suerte y probabilidad a ganarse la lotería. Creo que él está entre los grandes ganadores de la ceremonia de los Óscares. Suerte armenia.



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