viernes, 10 de enero de 2014

El hombre que -casi- se hizo millonario jugando Monopoly

Es viernes, y se antoja echar una partidita de Turista (La versión mexicana de Monopoly), un juego que estimula la estrategia y la imaginación... aunque no siempre hacerse millonario en el Monopoly es mera fantasía; hay quienes en la vida real se han hecho millonarios jugando al Monopoly... y como en el Monopoly, lo han perdido todo... y lo han vuelto a recuperar:


En ciertos países como Estados Unidos, una promoción tradicional que McDonalds hace para atraer clientela, además de las cajitas felices y el payaso Ronald es el Monopoly de McDonalds. Consiste en que al comprar papas fritas o hamburguesas te dan una tarjeta de propiedad de alguno los 8 colores que integran el Monopoly. Cuando juntas las tres propiedades de un mismo color, es decir, cuando logras hacer un monopolio, tienes derecho a cobrar un premio. Tal y como en el juego de mesa, las propiedades menos valiosas dan premios chicos, y las más valiosas, premios grandes, llegando al millón de dólares de premio para quien junte el monopolio más caro, el de las propiedades azules: Park Place y Boardwalk.

Sí, son los Beatles jugando monopoly
durante su gira por Estados Unidos. 

Por supuesto, McDonalds evita distribuir una propiedad de cada color para así pagar pocos premios. Así, por más hamburguesas que compres,  es casi imposible formar un monopolio.



En Estados Unidos, por ley, las empresas no pueden manejar sus propios concursos, pues esto se presta a  la posibilidad (aún mayor) de fraudes; por lo que McDonalds contrató a la empresa Simon Marketing para que llevara a efecto la promoción del Monopoly de McDonalds.


Y todo era alegría para Ronald McDonald y Mr Rich (la mascota del Monopoly), pues pagaban pocos premios, y ni que decir del premio mayor de un millón de dólares; ese nadie se lo sacaría... hasta que, a finales de los 90s unos empleados de Simon lograron sustraer las tarjetas faltantes que completaban los monopolios, y las enviaron por correo a sus amigos y familiares, quienes cobraban los premios para después repartirlos con estos sagaces empledos.

El inventor del Monoply, Darrow Thumb 

Pero en 2001 la estafa fue descubierta y 51 personas de Simon implicadas en él. Una de las personas implicadas (y el principal sospechoso) era Stanley Warwick, quien ganó en 1999 el premio de un millón de dólares gracias a la trajeta de Boardwalk que le mandó un amigo dentro de Simon.

Nick y Christian Candy, millonarios ingleses
de bienes raíces... en la vida real. 

Durante 3 años, Warwick  cobró los 50,000 dólares al año, de los 20 estipulados para completar el millón; pero se suspendieron los pagos en 2001 cuando  Stanley Warwick fue acusado de fraude postal.

Muhammad Alí concentrado jugando Monopoly 

Sin embargo, Warwick murió, y el proceso se detuvo. Pero por algo Estados Unidos es el país de las demandas: en 2005, increíblemente, la viuda de  Stanley Warwick demandó a McDonlads para que continuara los 17 pagos restantes.


Más increíblemente aún, el litigio parece haberse arreglado mediante un discreto acuerdo mutuo fuera de la corte, por un monto no revelado.



Y la pregunta es ¿fue descarado, deshonesto, de parte de la viuda hacer tal demanda? Creo que no. Finalmente, la promoción de McDonalds era un fraude en sí misma, pues casi nunca distribuían las tarjetas que faltaban para poder ganar; y aún ganando, en realidad no pagaban el millón prometido junto; sino en abonos y a 20 largos años, tan largos que los ganadores podían morir en ese lapso; así que la mejor y más Simonica de las soluciones fue esa; ladrón que le roba a ladrón, tiene 100 años de perdón.
Publicar un comentario