domingo, 26 de enero de 2014

14 maneras de ser en un "loser" del Facebook

¿Te bajarías los pantalones en medio de una cena? ¿Orinarías en el florero de tu amigo? La gran mayoría contestaríamos que no, porque observamos ciertos modales en nuestro trato con personas reales. Y luego vamos y nos metemos a Facebook, que es una red social virtual, y que al manejarse a través de una fría computadora, hace fácil olvidar que también estamos tratando con personas; y como tal, se deben observar ciertos modales; que muchos olvidan, y se convierten en despreciables "losers" del Facebook. ¿Cuáles son las 14 maneras de convertirte en un "loser" del Facebook?

Pon declaraciones de amor constantes. ¿Amas a un hombre? ¿Ese que vive a tu lado? ¡Pues dícelo a la cara! Porque generalmente, quienes hacen declaraciones compulsivas de amor cada día, cada hora en Facebook tienen una alta probabilidad de llevar en realidad una mala vida de pareja.

Ser el gran etiquetador. Si eres el típíco que etiqueta a amigos y familiares en todo tipo de fotos, especialmente las rídiculas o comprometedoras no te extrañe que pronto ya no te lleguen las invitaciones a más fiestas y reuniones: maldito indiscreto.

Usa Facebook como un diario al minuto. Graduarte, ir rumbo a una operación, o comenzar un reto, son eventos importantes, dignos de ser compartidos con tus amigos; pero ¿Sacudir los muebles? ¿Preparar la cena? ¿Sacar a pasear al perro? ¡A nadie le interesa saber lo que haces cada segundo del día!

Poner un ultrasonido como foto de perfil. Sí, a todos nos da gusto que estés embarazada; ya te dieron 30 likes en el comentario donde lo anuncias; pero quitar la imagen de tu cara y sustituírla por la de tu ecografía en 3D, no va.

Poner a tu hijo como foto de perfil. Amas a tus hijos; eso lo sabemos; pero acéptalo: ¡Tú eres tú y tus hijos, son tus hijos; es decir; se trata de personas diferentes! Y aunque suene revolucionario, tal vez -sólo tal vez- las mujeres tengan una misión en la vida distinta a procrear.


Poner a tu mascota como foto de perfil. Es igual de patético; y por las mismas razones y más, que con las fotos de los hijos; a menos que seas el entrenador de Lassie o Flipper; en cuyo caso, bien pueden ir.

Ser un falso activista. Inevitablemente, todos nos unimos a algunas causas y las apoyamos; pero ¿Eres de los que estás con tooodas las causas? ¿Sólo compartes convocatorias a firmar, declaraciones y memes de causas? Abuirrriiiidooo.

Escribirle un mensaje a tu hijo... que acaba de cumplir seis meses de edad.



Invitar e invitar e invitar e invitar con insistencia, a jugar. ¿Amas el Candy Crush? ¡Está bien! ¿Y quieres invitar a tus amigos? ¡perfecto! Pero no los hostigues invitándolos a cada rato. Piénsalo; por algo no han contestado tu invitación.

Insultar con gala de ignorancia. Las personas que te dicen “gay” porque no están deacuerdo contigo, simplemente no valen la pena.

Quejarse de lo injusta que es tu vida cotidiana. Son comunes las publicaciones como éstas: -“¿Porqué yo? ¡No funcionó mi despertador, se descompuso la cafetera, y me atoré en el tránsito!”. Sólo hay una respuesta: ¡ten un poco de sentido común! Esos no son verdaderos problemas, y ofendes a los que sí lidian con problemas reales. Quejica.

Usa Facebook como si fuera Google. ¿Quieres saber a qué hora es el Super-Bowl? ¿Dónde está el estadio? Aquí está la respuesta: G-o-o-g-l-e.


Aceptar amigos “bulling”. Te llega la solicitud de amistad de el matón de la secundaria que hizo tu adolescencia miserable, sólo para asegurarte que ya todo está bien, o aún peor, para ¡pedirte un favor!: ¡Hola, qué milagro! Sé que no nos hemos visto en 18 años, pero quería saber si me puedes prestar 100. Lo más saludable: pulsar Eliminar.


Comparte tus opiniones ofensivas. Es increíble cómo se publican cosas en Facebook que jamás serían dichas en la vida real. Tu odio a los inmigrantes, los negros y las mujeres no sólo no merecen un like, sino un eliminar de mis amigos y mi vida.
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