viernes, 15 de noviembre de 2013

Manual para iniciar una revolución

La opresión es alta; la injusticia, total; la situación, insostenible. Así que quieres empezar una revolución. ¿Pero cómo iniciar una revolución, si el poder tiene armas y poder y tú una resortera y 20 centavos en el bolsillo? Bueno, alguien escribió un manual para hacerlo. Un manual para iniciar una revolución, de manera no violenta. El autor, el catedrático, activista y filósofo Gene Sharp cree que es posible derribar al poder sin usar la fuerza. ¿Será? veamos.






Para Gene Sharp, en términos generales, el poderoso es poderoso porque el resto de los individuos han decidido obedecerle. Esto no es nuevo, ya Hobbes o Rosseau hablaron de esa idea, y le llamaron contrato social. La novedad de Sharp está en que le dá un uso: Si el poderoso lo es porque decidimos obedecerle, entonces, cuando todos a un tiempo dejamos de obedecer a la autoridad, ésta automáticamente se desmorona.




En su libro de la dictadura a la democracia, propone 198 pasos o formas para derribar al poder autoritario; desde los más conocidos y manidos, como:
13. Delegaciones (grupos que se presentan ante funcionarios responsables).
16. Plantones con pancartas en lugares simbólicos.
19. Uso de símbolos (insignias, pines, ...)
22. Desnudos de protesta.
26. Pinturas de protesta.
31. Abrumar a funcionarios (seguirlos constantemente, atosigarlos, recordándoles
siempre, callados, silenciosos, respetuosos, como fantasmas que
persiguen).

hasta otros más radicales, como:

23. Autodestrucción de los propios bienes (casa, documentos, credenciales, ...)
56. Boicot social selectivo a colaboradores voluntarios, soldados o policías.
63. Desobediencia social: desobedecer reglas o costumbres sociales de instituciones.
No acatar reglamentos. Cambio de formas de vestir, de hablar,
de comportamiento.
69. Desapariciones colectivas: se va toda la población por un período de tiempo.
70. Emigración a modo de protesta: la población se va de formas permanente.
74. Retención de rentas: huelga de pago de rentas.
75. Negarse a alquilar; no usar y no alquilar.
86. Retiro de depósitos bancarios.
124. Boicot de elecciones
136. Desobediencia enmascarada: parece que se obedeció.

Por supuesto, es polémico; hay quienes dicen que la no-violencia no funciona, y que por lo tanto, todo esto es mero entretenimiento político, masturbación moral; otros, al contrario, le acusan de ser el inspirador de las triunfantes revoluciones de colores en asia-europa. Hay quien incluso custiona si de veras la democracia es una meta tan deseable, como muchos dicen. De cualquier modo, el libro tiene su interés, y aquí pueden bajar De la dictadura a la democracia. También está La lucha política no violenta, acá.



A título personal, creo que cada caso es distinto: para Gandhi la no-violencia era la única posibilidad de que un pueblo desarmado e ignorante como el indio, puediera vencer a una superpotencia bélica como Inglaterra. En otros casos, sólo la bala y el fusil son opción; así que: ¡Arriba arriba muchachos a poner la ametralladora y a matar pelones!  (advertencia: este blog no promueve la violencia, pues importantes estudios han demostrado que las balas, especialmente a altas velocidades, pueden ocasionar molestias y graves, muy graves, complicaciones)


¡gracias a: Nueva Conciencia!
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