lunes, 4 de noviembre de 2013

El primer presidente o rey o mandatario de la historia que viajó en avión

¿Quién fué el primer presidente, o rey o mandatario de la historia en viajar en avión? ¿El presidente estadounidense Theodore Roosevelt, famoso por ir de safari y ser un conocido aventurero y explorador? ¿O acaso Émile Loubet, el presidente francés en aquella originaria época de la aviación? Quizá fue el emperador alemán Guillermo II, gobernante en esa primera década del siglo XX... Pues no, de hecho el primer mandatario del mundo en viajar en avión no es de un país considerado potencia mundial, como Rusia, Francia, Alemania, Estados Unidos o Inglaterra -todos los anteriores países que reclaman la invención del aeroplano-; el primer mandatario en viajar en avión viene de un país latinoamericano, que estaba pasando además, por una revolución.

Vuelo de un aeroplano antiguo. 



El 6 de noviembre de 1911 Francisco I. Madero asumía la presidencia de México, luego de que instigara la revolución que terminó con la dictadura de más de 35 años de Porfirio Díaz. Madero instigó la revolución, decíamos, pero distaba de ser un rebelde; en realidad, pertenecía a la misma clase social que el depuesto Porfirio Díaz; sólo que se había cansado de esperar su turno para asumir el poder, que el anciano dictador monopolizaba desde hacía décadas.

Francisco I Madero, Presidente de México. 

De hecho, una vez en la presidencia, Madero mantuvo intactos en su puesto prácticamente a todos los ministros, secretarios y dirigentes de Porfirio Díaz; e incluso reanudó y sostuvo todos los compromisos, contratos y actividades que se suspendieron por la revolución. La forma de gobernar de Madero, y su fidelidad al viejo dictador puede no importarnos, y en realidad nos tendría sin cuidado, de no ser porque entre las actividades de don Porfirio que Madero retomó, estaba una exhibición de aeronaves a cargo de la escuela Moisant International Aviators de Nueva York, a los cuales don Porfirio había invitado, pero cuyo incidente de la revolución interrumpió la visita. Ahora, Madero los trajo para que al fin llevaran a cabo su exhibición.

Anuncio de la Moisant International Aviators de Nueva York 

Balbuena, que hoy es una colonia popular en medio de la Ciudad de México, en 1911 era sólo campo llano, tan llano, que servía perfecto para hacer de improvisado aeropuerto, por lo que ahí se llevaría a cabo la novedosa exhibición.

Exhibición aérea de la Moisant International Aviators de Nueva York 

Moisant, cuyas giras de aviación eran un éxito por doquier, aceptó entusiasmado; y en un alarde de modernidad,  Moisant trajo consigo, además de 8 aeronaves de última tecnología, a Matilde Moisant y a Harriet Quimby, las dos primeras 2 mujeres de la historia que consiguieron licencia de piloto en Estados Unidos. Las exhibiciones fueron una sensación absoluta.

Matilde Moisant y a Harriet Quimby,
las primeras mujeres con licencia de piloto;
unas revolucionarias en sí mismas. 

El 30 de noviembre, a escasos 20 días de haber asumido la presidencia, Madero acudió a Balbuena para presenciar la exhibición. Entonces, en medio de la algarabía y las aclamaciones de la multitud, el presidente fue invitado por el piloto inglés Geroge M. Dyot para que dieran un paseo en su avión, un monoplano Deperdussin con dos plazas y poderosos 80 caballos de potencia.


El Deperdussin  

El presidente se animó a ir; y Madero y Dyot volaron durante 12 minutos, suficientes para hacer de Francisco Madero, el primer mandatario de la historia en viajar en tan moderno medio de transporte. 


Franciso I Madero, el primer presidente y/o mandatario
del mundo en viajar en avión. 


Fue un hecho tan novedoso, que el viaje le valió a Madero las portadas de los diarios de todo el mundo... correcto, tal vez de Estados Unidos. Pero fue suficiente para pasar a la historia de los medios de comunicación.


Portada de El Paso Herald
donde pone: "Madero goes up in an aeroplane" 

Lamentablemente para Madero, el andar en paseos no le ayudó mucho a ganarse el apoyo de la gente, y a los pocos meses de la exhibición, fue depuesto por otra revolución, arrestado y asesinado. Tal vez si se hubiera dedicado a gobernar y no a volar... pero en fin, lo importante es que se divirtió; como decimos en México: lo bailado ya nadie se lo quita. O en este caso, lo volado.


Y con esta entrada, iniciamos la serie de este mes, que dedicamos a los revolucionarios y a los rebeldes.

Si tegustó esta entrada, tal vez te agraden:
¿Cuál es la canción más grande del siglo XX?
ó
El hombre que invadió Estados Unidos, Pancho Villa.


Publicar un comentario