miércoles, 27 de noviembre de 2013

5 Grandes que triunfaron después -y mucho después- de los 40.

El año nuevo es ocasión de reflexión y porqué no, de cambios. Aunque a veces, parece que la edad ya dictó sentencia, y que ya es demasiado tarde para cambiar. Sin embargo, estas historias nos demuestran que nunca es muy tarde; ni jamás eres muy viejo para reinventarte, incluso para cambiar de carrera y vida y empezar de nuevo. 





Ray Kroc, 52

Al llegar a los 50 años, el vendedor de ascendencia checa Ray Kroc estaba a disgusto y de hecho, bastante decepcionado consigo mismo. En su adolescencia se había prometido que al llegar a los 40 sería millonario; y lo único cierto es que ya había rebasado ampliamente esa edad, y distaba -también ampliamente- de serlo.
Se dedicaba a vender una licuadora especial que tenía la capacidad de preparar 5 malteadas al mismo tiempo. Al principio, creyó que ese producto lo llevaría a la riqueza, y luego de adquirir los derechos de distribución, las ventas fueron bien por un tiempo, pero luego éstas decayeron, hasta casi detenerse.


Un día, le llegó un extraño pedido de 4 licuadoras. A Kroc le intrigó saber qué clase de negocio podía necesitar preparar 20 malteadas al mismo tiempo, y fue personalmente a hacer la entrega y conocer el lugar. Resultó que se trataba de un pequeño merendero en un muelle: vendían hamburguesas, papas fritas y malteadas a los marineros. Lo novedoso es que los dueños, los hermanos McDonalds tenían un sistema: sólo usaban platos y vasos desechables, por lo que no había loza que lavar; no se servía a las mesas -vaya, ni había mesas- por lo que no había meseros; la comida se pedía en el mostrador, y tras una eficiente -y breve- cadena de producción, en segundos, se servía ya lista del otro lado, y el cliente se iba rápidamente, por lo que no había clientes latosos qué mimar o que ensuciaran el lugar.

La famosa licuadora de 5 plazas. 

Ray Kroc vió el protencial del negocio, y les aconsejó a los hermanos McDonalds que abrieran sucursales en el resto de la ciudad; pero los hermanos dijeron que no les interesaba. Kroc se ofreció gustosamente a hacerlo por ellos, y a los 52 años, se asoció a los hermanos McDonalds, y comenzó a vender franquicias con el sistema y el nombre McDonalds. 11 años después, ya había abierto 700 restaurantes en más de 44 estados, la compañía cotizaba en la bolsa, y Ray Kroc se volvió multimillonario.




Buenavista Social Club, 90 a 67

Un viejo club cubano de baile, llamado Buenavista Social Club funcionó entre los 30s y los 50s. Lo animaban varios músicos y cantantes que tenían cierta celebridad local en la Habana de antes de la revolución. Luego, el club cerró, y aunque algunos siguieron dedicándose a la música, eventualmente se retiraron y fueron prácticamente olvidados. En 1997, el músico cubano Juan de Marcos González y el guitarrista estadounidense Ry Cooder hicieron una grabación que reunió a aquellos veteranos músicos, y que fué tan exitosa, que resultó en una presentación en Amsterdam y un documental nominado al óscar que lanzó al éxito internacional a todos esos músicos cubanos.



¿Qué edades tenían los integrantes de Buenavista Social Club cuando alcanzaron el estrellato mundial? Compay Segundo, 90; Rubén González, 77; Ibrahim Ferrer, 71; Pío Leyva, 81; Omara Portuondo, 67.
A partir del documental, todos hicieron giras, grabaciones y presentaciones juntos y de manera individual, con gran éxito. Viejos los cerros y reverdecen.



Miguel de Cervantes, 58

El viejo Miguel Cervantes, a los 52 años, estaba en la más completa de las miserias. Luego de una vida errática, sin logros, sin dinero, o contactos, estaba en la cárcel. Antes había vivido, o más exactamente, sobrevivido, exactamente tal y como lo hacen hoy día muchos de sus patriotas españoles: a salto de mata, de lo que podía, de pequeños empleítos que conseguía por aquí y por allá, y sin nunca conseguir nada. El privilegio de la tranquilidad económica era y sgue siendo de los nobles; y al no serlo, Cervantes buscó ganarse la vida por todos los medios: fue cirujano, ayudante de un Cardenal, y una especie de guardaespaldas.


Entonces, como el único medio de conseguir gloria y fortuna para un plebeyo era la Iglesia o la milicia, ingresó al ejército. Sólo obtuvo la pérdida de su mano, 5 años de prisión en Argelia, y la enorme deuda que costó su liberación.
Se casó, y fracasó su matrimonio. Como entonces era impensable el divorcio, simplemente se separó de su esposa.


Finalmente, pasados los 40 años, logró un puesto como recaudador de impuestos, del que sobrevivió varios años, pero fue acusado de malversación, y fue encarcelado. Así pasó su cumpleaños 52, en el momento más bajo y miserable de su vida. Pero con la desesperación viene la inspiración; y Cervantes era el más desesperado; y ahora tenía todo el tiempo libre que quería; así que en la cárcel retomó uno de sus tantos oficios fracasados: comenzó a escribir. A diferencia de sus anteriores textos, esta vez escribió una novela autobiográfica, sobre su encarcelamiento en Argelia, sobre sus vivencias con los moros, sobre la locura de la milicia y sobre la vida madura. Cervantes salió de la cárcel, terminó su novela, publicándola en 1605. Fue un clamoroso éxito; un auténtico Best-seller, que le trajo a Cervantes, a los 58 años, la tan perseguida fama y fortuna que siembre buscó. El furor fue tal, que motivó la aparición de una continuación, algo así como El Quijote 2, que también fue un suceso.



Antoine de Saint-Exupéry, 43

Ya hemos dedicado una entrada entera al Principito, y a su autor, Antoine de Saint-Exupéry; sólo destacaremos que cuando escribió la obra que le dió fama e inmortalidad, Saint-Exupéry tenía 43 años, su peligrosa carrera como piloto de pruebas había terminado, pues físicamente estabadespedazado, y se hallaba en el exilio en Nueva York pues su patria, Francia estaba ocupada por los nazis.


En esas condiciones, escribió El Principito, básicamente como una terapia cotra la depresión y el estress. Cumplió con el texto, pero su verdadera inquietud sólo desaparecería cuando volviera al aire, y a ayudar a Francia. Contra la opinión de todos sus conocidos, familiares y hasta de su editor, que ya había publicado el libro, Antoine de Saint-Exupéry se enroló en el ejército para hacer ppruebas y vuelos de reconocimiento. El Principito, mientras tanto, comenzaba a venderse, y resultó ser desde el cominzo un éxito editorial. Saint-Exupéry no recibió nunca las regalías de el Principito, pues se estrelló al poco tiempo de publicarlo en una misión; pero se sintió siempre muy orgulloso de él, y siempre llevaba consigo un ejemplar de el Principito. Probablemente ya sabía que era el gran legado de su vida.



George Washington Carver, 59

George Washington Carver tuvo un nombre igual al del padre de los Estados Unidos, pero un color, y por lo tanto, un destino completamente diferente: nació esclavo en una plantación en Misuri. De hecho, no hay registro exacto de su nacimiento; se estima que fue en en 1864. Por sistema, incluso por ley, a los esclavos no se les enseñaba a leer. Luego de la emancipación, apredió a leer, a los 15 años. Trabajó y estudió e hizo el intento de ser admitido en alguna universidad, pero lo rechazaban al saber que era negro. Continuó su aprendizaje de manera autodidacta, hasta que en 1890, gracias a la recomendación de su maestra de piano, ingresó a la Universidad de Iowa a estudiar Botánica. (La maestra vió que Washington tenía gran potencial para las plantas, y le recomendó que dejara el piano y estudiara botánica) Fue el primero y por décadas, el único estudiante negro en la universidad.


En 1896 le invitan a dirigir el departamento de investigaciones agrícolas de la Universidad de Tuskegee. Sin embargo, el puesto estuvo lleno de problemas debido a su condición racial.
La fama y el reconocimiento le llegaron en 1923, a los 59 años, cuando salvó los cultivos del sur de los Estados Unidos implementando la que fue la gran revolución agrícola: la rotación de cultivos. Washington Carver también salvó los cultivos de otras maneras: inventó 300 usos diferentes para el cacahuate, 118 para las papas.
Al final de su carrera, se le consideraba uno de los más grandes inventores de todos los tiempos; la revista Times lo nombró “El Leonardo Da Vinci Negro”


 Actualización 17 de febrero 2014:

Nos faltó incluír en esta insigne lista al insigne actor porno Japonés de 80 años,  Shigeo Tokuda, que comenzó su carrera en el cine para adultos a los 59 años. La historia del actor porno de 80 años Tokuda, aquí.


Nunca es tarde. Siempre, siempre, puedes volver a empezar. Y cada día y año es la promesa, la garantía de ello.  De veras.

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