sábado, 14 de septiembre de 2013

La era de oro de las series de televisión

Todo medio de comunicación tiene su época de oro; la época de los 80 fue buena para la TV, con series como El Hombre Nuclear, Magnum, Los Dukes de Hazzard, Remington Steele, Dallas o Dinastía. Pero debo decir que la era dorada de las series de TV no fue en los 80 o en los 50; la Era de oro de las series de televisión se vive ahora mismo; aproximadamente a partir del año 2000; o si se quiere fijar un fecha significativa y dramática, como la Caída de Constantinopla para el fin de la Edad Media, pues signaríamos el comienzo de la era dorada de las series en 1999, con el inicio de la emisión de Los Soprano, en HBO.


Los dukes de Hazzard. 



No significa que antes no hubieran buenas series. En los 50s, que para muchos fue la era de oro de la TV, las había. Siempre ha habido buenos programas, claro. Pero el formato llamado serie; es decir, un programa emitido continuamente, (típicamente cada semana) con una continuidad y unión argumental entre los diferentes episodios que la conforman; la serie, decimos, vive una era de oro, ahora. ¿Porqué? Porque nunca antes hubo tantas series, tan diversas y de tanta calidad al mismo tiempo.


Magnum P.I. 

Una golondrina no hace verano. Una era de oro en el arte se caracteriza porque no sólo hay uno o dos; debe haber decenas; quizás centenas de creadores, todos de altísimo nivel, y muy diversos, compartiendo un tiempo. El siglo de oro español, por ejemplo, no tenía sólo a Cervantes; tuvo, entre otros, a Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León, Lope de Vega, Luis de Góngora, Quevedo, Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Ruiz de Alarcón, o Calderón de la Barca, sin contar creadores de otras artes, como Velázquez o el Greco; todos excelentes y con abundante obra.

Las hilanderas, de Velázquez 

La época de oro del cine mexicano, por su lado, no se limita a Pedro Infante; estaban Arturo de Córdoba, Fernando Soler, María Félix, Tin Tan, Miroslava, Jorge Negrete, Silvia Pinal, Cantinflas, Marga López Joaquín Pardavé, o directores como Ismael Rodríguez, Luis Buñuel o Emilio "El indio" Fernández, y un largo e inacabable etcétera de actores, creativos y realizadores de excepcional nivel y copiosa producción.

Arturo de Córdova y Silvia Pinal. Un extraño en la escalera. 

Una época de oro, pues, se caracteriza por la excepcional diversidad, calidad y cantidad de obras.

Como decíamos, todos los medios de comunicación tienen épocas de oro, y también sus decadencias, y el cine hollywoodense vive hoy en decadencia creativa, marcadamente desde hace ya casi 15 años. Únicamente se ven remakes, y como dijera Michael Douglas, sólo se producen películas que terminan en número o en man: Die Hard 5, Terminator 4Toy Story 3Iron Man 3, Spiderman, Superman, etc. Los estudios no se arriesgan y no traen nuevas historias a la pantalla, a menos que estas triunfen antes en algún festival.




Es ahí donde las series han ocupado ese vacío creativo. Los Soprano, por ejemplo, es innovadora, atrevida, y muy bien realizada. Su protagonista, Tony Soprano, es un antihéroe gordito, mafioso, violento y contradictorio; y especialmente algo que el cine hollywoodense jamás hubiera permitido: es complejo.

Los Soprano 

Los Soprano sólo fueron la trompeta de salida; el número, variedad, calidad y originalidad de las series de TV, a partir de 1999, no se había visto antes: Dr House, 24, CSI, Prision Breack, Game of Thrones, The Big Bang Theory‎, The Office, Battlestar Galactica, Dexter, Lost, 30 Rock, Six Under Feet, Héroes, Roma, Modern Family,  por supuesto Mad Men, Boardwalk Empire‎, a pesar de todo The Walking Dead, iCarly, Desperate Housewives, Glee y decenas (probablemente centenas) más.

Mad Men 


Y el nivel de cada serie es inédito. Yo, por ejemplo, amaba Kojak (1973), pero la complejidad argumental, de producción, hasta de actuación de una serie como CSI (2000) hace que ahora Kojak se vea incluso primitivo. Lo mismo pasa con las comedias; una comedia actual, como Two and a Half Men, tiene tiene tal velocidad de acción y chistes por minuto, que las comedias antiguas como The Nanny (1993) o El show de Bill Cosby (1984) parecen estar en cáma lenta.

Kojak. Y su característica paleta. 


A esta era de oro de las series ha contribuído el florecimiento de la televisión por cable, y las productoras y canales independientes, como la ahora famosa AMC, creadora de Mad Men, Breaking Bad, y The Walking Dead, entre otras; o de la celebérrima HBO, responsable de Boardwalk Empire‎, Game of Thrones‎, ó Sex and the City‎. La competencia, por su puesto, ayuda, e incluso Amazon o Netflix hacen programas, y hasta los que antes no hacían series, ahora las producen, como History o A&E.

Game of Thrones 


Cuánto durará esta era de oro, es incierto. La era de oro del cine mexicano duró dos décadas, y la era de oro de las letras españolas casi dos siglos. Depende de que no se pierda el impulso; e incluso de que no desaparezcan los escritores, productores o actores principales y sus medios.



Pero en lo que eso pasa, si a usted, como a mí, le gusta la TV, ocuppy el sofá, tome el control remoto,  y disfrute de ésta, la era de oro de las series; antes de que empiecen los comerciales.
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