martes, 13 de agosto de 2013

La pasión de Steve jOBS

Hay centenas o miles de películas sobre deportistas, cientos de películas históricas, carretadas de películas sobre artistas y arte, sin contar las decenas de miles sobre militares, policías y monstruos... pero no hay -no recuerdo- películas sobre diseño. Hasta ahora.




El filme biográfico sobre la vida de Steve Jobs, el famoso fundador de Apple, dirigido por Joshua M. Sterny y protagonizada por Ashton Kutcher, llamada jOBS, es en efecto, una película sobre diseño y de lo que nos provoca el diseño. (aquí el trailer)


A menudo no somos concientes de ello, pero el mueble preferido de nuestra casa es el mejor diseñado; el sillón más cómodo, o un hermoso y útil librero. Un buen diseño nos hace la vida no sólo más funcional, sino más bella y más divertida.


Ok, ese fue un chascarrillo, me refiero a esto:
Steve Jobs le insufló la filosofía de la pasión a sus productos. Al principio, en los 80s, los productos de Apple eran exclusivamente computadoras, y los que las compraban eran casi exclusivamente diseñadores; quienes en cuanto manejaban una, quedaban encantados, convertidos al "evangelio Apple", y se volvían predicadores de la buena nueva de la computación: "¡Alegráos! ha llegado una nueva computadora, más fácil de usar, más divertida, y más eficiente: la Apple". Pero como pocas personas necesitan su computadora para hacer diseño, realmente pocos compraban una Apple; así que pocos compartían ese fervor por la manzanita.

La Mac II, la primera computadora comercial de Apple.

Pero cuando Jobs creó el iPod, el iPhone y demás productos; la "evangelización" explotó: en cuanto usas un iPod o un iPhone, quedas maravillado por su belleza, funcionalidad y sencillez. Ahora sí, millones de personas de toda profesión, estado y religión quedaron convertidos a la religión Apple.


Y el origen de todo este fanatismo es por la pasión que Jobs sentía por el diseño. Aparentemente, la película refleja esa pasión, con momentos de predicación tipográfica como cuando en una reunión de trabajo con Jobs, uno de los ingenieros se atreve a decir "¿La tipografía? ¿A quién demonios le importa la tipografía en una computadora?" y Jobs le ve lleno de santa ira y lo expulsa del templo: "¡Fuera!".

Montaje de Kutcher personificado y Jobs

Por lo menos el trailer se ve prometedor, y nos muestra a un Ashton Kutcher muy bien personificado, que se preparó para su papel, llegando a adoptar la misma dieta a base de frutas de Steve Jobs, bajando entre seis y nueve kilos de peso, y ocasionándose por lo tanto una alteración pancreática que lo mandó al hospital dos días antes de empezar a filmar la película.

El Jobs real y el personificado.

Y para no faltar al espíritu innovador de Jobs, la película ha sido la primera de la historia en publicar su trailer vía la red social instagram.
Es buen comienzo. Se necesita pasión para mostrar la pasión, y Kutcher parece tenerla; y si no, que le pregunten a su páncreas.
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