domingo, 7 de julio de 2013

11 Mentiras sobre John D. Rockefeller

En recientes semanas History Channel está proyectando un interesante programa llamado Gigantes de la Industria. Básicamente, trata sobre la vida y obra de los más famosos magnates norteamericanos del siglo XIX y principios del XX. (se puede ver online aquí)

Serie de History channel: "Los hombres que construyeron América".
Gigantes de la Industria
en Latinoamérica.
Las biografías de legendarios millonarios como Andrew Carnegie, Cornelius Vanderbilt, Henry Ford, y principalmente, John D. Rockefeller son presentadas en un documental ágil y bien narrado, a momentos incluso emocionante, al presentar no sólo los orígenes de estos magnates, sino sus rivalidades, y su influencia en la construcción del moderno Estados Unidos. (De hecho, el programa se llama originalmente Los Hombres que construyeron Estados Unidos)


Henry Ford, según Gigantes de la Industria

Si alguno de estos personajes comienzó su fortuna a partir de un origen humilde, Gigantes de la Industria lo destaca profusamente, pues es uno de los temas favoritos norteamericanos: el hombre hecho a sí mismo (a self-made man); de hecho es la piedra angular del American Dream: En EEUU cualquiera puede triunfar, si está dispuesto a trabajar y sacrificarse lo suficiente.

Cornelius Vanderbilt,  John D. Rockefeller
Andrew Carnegie y J.P. Morgan,
según
  
Gigantes de la Industria

Con especial énfasis nos cuentan la biografía del hombre más rico del mundo: John D. Rockefeller, presentándolo como el prototipo del American Dream: el hombre que empezó con nada, de una familia pobre, y se convirtió en millonario. Sin embargo, Gigantes de la Industria de History Channel incurre en varias inexactitudes, cuando no en mentiras flagrantes.

John D. Rockefeller

Mentiras sobre John D. Rockefeller mostradas en Gigantes de la Industria de History Channel.

Mentira 1:
Lo que dice Gigantes de la Industria:
John D. Rockefeller nació en una familia pobre; y vivía en una choza. Desde muy pequeño, tuvo que trabajar para mantener a la familia, vendiendo dulces y periódicos. FALSO


La realidad:
John Rockefeller nunca fué pobre. En realidad, su familia era de clase media, y vivían en los suburbios. Es verdad que el pequeño Rockefeller siempre tuvo la iniciativa de las ventas y los negocios, pero no por necesidad.



Mentira 2:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
El padre de John Rockefeller, el estafador William "Diablo Bill" Rockefeller, era un desobligado, mal ejemplo, que abandonó a la familia y los dejó en la miseria. Incluso le robaba a sus hijos. El único legado de "Diablo Bill" para el pequeño Rockefeller fue el consejo: "Nunca confíes en nadie, John, ni siquiera en mí", diciéndoselo mientras tomaba el dinero que el pequeño Rockefeller había ganado vendiendo dulces en la calle. FALSO

El pintoresco William "Diablo Bill" Rockefeller, de  History Channel
La realidad:
Rockefeller jamás quedó en el desamparo. Aunque es verdad que su padre, William "Diablo Bill" Rockefeller, era un pillo que se dedicaba a estafar a los indígenas de las reservaciones cercanas vendiéndoles pociones falsas, y se ausentaba por largos períodos, jamás dejó de mantener a su familia, la cual  nunca tuvo carencias económicas. Cuando "Diablo Bill" regresaba a casa, lo hacía con dinero y costosos regalos para todos.  Tan cuidó del pequeño Rockefeller, que "Diablo Bill" le costeó la escuela de contabilidad.

William "Diablo Bill" Rockefeller

Por otro lado, William "Diablo Bill" no le robaba a sus hijos, los engañaba; en una cuestión más bien pedagógica; una vez, William Rockefeller dijo: "Claro que engaño a mis hijos cada vez que puedo; quiero volverlos duros" 
De hecho, el ejemplo de "Diablo Bill" fue definitivo para el pequeño John, pues le enseñó a hacer negocios, a ser cruel... y a estafar. .

Mentira 3:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
Rockefeller, después de trabajar duramente varios años en un empleo sin futuro, logra "ahorrar lo suficiente" por sí mismo para establecer su propia compañía, que se dedicó a la venta de queroseno. (Un derivado del petróleo, muy empleado en la época para alimentar las lámparas). FALSO

El joven Rockefeller

La realidad:
Nuevamente, Rockefeller no lo hizo solo. En realidad, él pudo ahorrar únicamente $800 dólares, y nuevamente su padre le ayuda, prestándole los $1000 dólares que le faltaban (con intereses), para asociarse con un amigo y poner su primera compañía, que estaba dedicada al rubro cafetalero, moviéndose posteriormente al área de la refinación.
Las primeras pipas de la Standard Oil
Mentira 4:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
Rockefeller fue un duro, pero sobre todo inteligente negociador que a base de astucia y mano dura compraba las refinerías y empresas rivales, para acabar con la competencia. FALSO


La realidad:
Rockefeller fue mucho más que sólo un duro e inteligente negociador: su comportamiento era criminal y gangsteril; con prácticas iguales a las de un mafioso. Chantajeaba a los clientes de sus competidores para que no les compraran; y cuando éstos estaban al borde de la quiebra, los adquiría por casi nada. En otras ocasiones, era francamente un ladrón: llegó a estafar a una viuda, comprándole sus campos petroleros en una tercera parte de su valor, a pesar de estar al tanto de su precio real. Y cuando la situación lo requería, era simplemente un asesino: se calcula que 1 de cada 11 de sus trabajadores moría en el sitio de trabajo; y muchos más morían prematuramente, en sus casas, debido a la explotación laboral: cumplían jornadas de 12 a 16 horas diarias, 6 ó 7 días a la semana. Pero su criminalidad se extendía a más: en 1913 manda prender fuego y disparar al campamento de unos trabajadores suyos que osaron ponerse en huelga; murieron mujeres y niños.
Por algo a a él y a los otros capitalistas de la época les llamaban los Barones Ladrones.

La Standard Oil y Rockefeller devorando una empresa más

Mentira 5:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
Rockefeller forjó su fortuna con cierta crueldad contra sus competidores, pero más que nada, con esfuerzo y trabajo duro, y aunque la estiró al máximo, siempre obedeció la ley. FALSO
Rockefeller en sus 40s.

La realidad:
Rockefeller frecuentemente infringía la ley; hizo su fortuna principalmente en base a acciones inmorales e ilegales; la mayoría de los movimientos bursátiles y fiscales que hacía quebrantaban la ley, y eludía las sentencias en su contra -las raras veces en que las había, pues compraba a jueces y testigos- en base a subrepticios legales, compra de gobernadores, de senadores y hasta de Presidentes.

El pulpo de la Standard Oil de Rockefeller.

Mentira 6:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
El queroseno era la nueva y económica manera de iluminar los hogares pobres en el siglo XIX. El problema es que éste era producido de manera desigual, ocasionando que fuera un combustible peligroso de usar, pues el queroseno mal refinado tendía a explotar. Rockefeller creó para el pueblo norteamericano un producto confiable, siempre igual, económico, llamado Standard Oil, producido por la empresa del mismo nombre, asegurándose de que en adelante fuera asequible para todos. FALSO


La realidad:
El combustible de la Standard Oil de Rockefeller era económico, sí, mientras hubo competencia; en cuanto logró eliminarlos, subió de inmediato los precios a su antojo, dejando a muchos hogares pobres en la oscuridad de nuevo.


Mentira 7:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
Era tanta la depredación y abuso de los monopolios, que la ira popular impulsó a un candidato a la presidencia que prometió acabar con ellos y encerrar a los Barones Ladrones. Así que, de manera excepcional, Rockefeller, J.P. Morgan y Carnegie (Los mismísimos Barones Ladrones) formaron una conspiración para imponer a su propio candidato: McKinley, quien no tocaría sus monopolios, y lo lograron; en 1897, McKinley fue electo Presidente. Esta situación fue una excepción histórica sólo posible gracias a las "singulares condiciones de la época", pero irrepetible ahora. FALSO


Los Barones Ladrones: Carnegie, Morgan y Rockefeller.

La realidad:
En efecto, los Barones Ladrones impusieron a un Presidente: McKinley; la mentira está en que haya dejado de suceder: desde esa elección, cada uno de los presidentes norteamericanos republicanos ha sido aprobado e impuesto por los Barones Ladrones (ahora se les llama Grandes Corporativos). Y a partir de 1963, también imponen a los presidentes demócratas.

Caricatira de la época. Los Barones Ladrones manejando el Senado

Mentira 8:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
El plan de los Barones Ladrones falló cuando McKinley fue asesinado y llegó al poder su adversario Theodoro Rooselvet, enemigo de los monopolios; quien llevó a juicio a la Standard Oil y a Rockefeller, y la obligó a dividirse en 37 compañías más pequeñas. FALSO

Caricatura: Rooselvet vs la Standard Oil

La realidad:
La llegada de Theodoro Rooselvet no cambió nada: el famoso juicio contra la Standard Oil fue en realidad una farsa: a pesar de todos los cargos criminales en su contra, Rockefeller no pisó la cárcel, y la división de la Standard Oil incluso lo hizo más rico aún; él y su familia conservaron todas las acciones de las nuevas compañías, control que mantienen hasta la fecha.
Rockefeller, Rey de todo
Mentira 9:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
John D. Rockefeller encarna al espíritu norteamericano y al capitalismo mismo, al defender la empresa y la libre competencia. FALSO
Rockefeller a sus 50s, perdió todo el pelo del cuerpo
y se volvió de salud frágil.
Con los mejores  médicos, logró vivir hasta los 97 años.

La realidad:
El lema principal de Rockefeller era "La competencia es un pecado; por eso hay que eliminarla"; así que se dedicó a comprar, usando los métodos más sucios, las refinerías de sus competidores, para luego cerrarlas. Llegó a controlar más de el 95% del petróleo de norteamérica, creando el primer y único monopolio absoluto. Paradójicamente, el verdadero espíritu del capitalismo es que no haya ninguna libre competencia.

Rockefeller jugando con Estados Unidos. Más tarde lo haría con el mundo.

Mentira 10:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
Sin embargo,  al ayudar a construir los EEUU y el mundo moderno, el legado de John D. Rockefeller es positivo. FALSO

Los Barones Ladrones según History. (Donde por cierto, no mencionan ese ofensivo apodo, más bien les llaman: Gigantes de la Industria)

La realidad:
El legado de John D. Rockefeller y de la Standard Oil continúan hoy día, pero no es nada positivo: las grandes compañías petroleras que nacieron de la Standard Oil, como Esso, Exon, Sohiol, Amocol, Cheyron, Conoco, o Mobilgas siguen dirigidas por la familia Rockefeller, y siguen empleando los mismos métodos de depredación, sólo que a escala mundial: ahora mandan a sus empleados, los Presidentes norteamericanos, a desestabilizar e invadir países enteros para controlar su petróleo. Antes vertían los deshechos de la refinación en los ríos norteamericanos, ahora lo hacen en los mares del planeta entero. Rockefeller intentó bloquear el desarrollo de la electricidad, pues mató la venta del queroseno; si por él hubiera sido, seguiríamos usando lámparas de petróleo. Hoy, las petroleras bloquean el uso de tecnologías alternas a la gasolina, pues perjudicarían la venta de petróleo, aunque se siga contaminando el planeta. En general, paralizan toda energía alterna al petróleo. ¿Y el planeta? ¡Para qué se mete en mi camino!



Mentira 11:
Lo que dice Gigantes de la Industria :
Puede ser tachado de muchas cosas, pero al final de su vida, Rockefeller se convirtió en la persona más generosa del planeta. Sus biógrafos le consideran el más grande filántropo que ha existido, pues desde que en 1896 se retiró por sus convicciones religiosas a una granja, los últimos 43 años de su vida regaló o donó más de 550 millones de dólares.

La famosa pista de hielo del el Rockefeller Center en Navidad.

De éstos, el 80% fue a parar a cuatro organizaciones caritativas creadas por Rockefeller: la Fundación Rockefeller, la General Education Board, el Instituto Rockefeller para la Investigación Médica (hoy Universidad Rockefeller) y la Laura Spelman Rockefeller Memorial, creada en 1918 y absorbida por la Fundación Rockefeller en 1929.

Vista del Rockefeller Center en Navidad

Los Rockefeller compraron y cedieron a los Estados Unidos: Yosemite, Yellowstone y otros inmensos parques nacionales. Cedieron a la ciudad de Nueva York, donde vivían; el Radio City Music Hall, el Museo de Arte Moderno de N. Y., el Rockefeller Center y el terreno para la construcción del edificio de las Naciones Unidas, entre otras muchas donaciones desinteresadas y generosas.  FALSO



La realidad:
John D. Rockefeller fue hasta el último día de su vida, el hombre más avaro del planeta. Era ya multimillonario, y el regalo más caro que jamás les dió a sus hijos fue un triciclo... para compartir. Se negaba a dar limosna a las ancianas pobres y demás menesterosos que se le acercaban cuando pasaba por la calle. Usaba el mismo traje viejo y gastado hasta que se deshacía por el uso.

Rockefeller negándose -como siempre- a dar limosna

¿Entonces porqué ahora hay quienes sostienen que Rockefeller era de lo más generoso? Bueno, todo formó parte de una magistral jugada en las que Rockefeller mejoró su deteriorada imagen pública, evadió impuestos... e hizo más dinero en el camino.  La imagen de Rockefeller en 1896 es la de un viejo avaro y cruel.. que lo era. Y pronto estuvo consciente de que era necesario sanear esa imagen, pues la mayoría del pueblo norteamericano, y varios jueces y senadores deseaban verlo en la cárcel. Así que comenzó a donar dinero... y las donaciones en Estados Unidos son 100% deducibles de impuestos. Es decir, cada dólar que donas es un dólar que el fisco te perdona al pagar impuestos. 


Como parte de la campaña para sanear su imagen,
Rockefeller comenzó a aparecer en diversas publicaciones
sonriendo -aunque no le gustaba hacerlo- y con actitud afable.

Además, todo el dinero que donó eran acciones de la Standard Oil, que ya mencionamos, pasaron a poder de las fundaciones del propio Rockefeller; y las fundaciones no pagan impuestos por sus transacciones ni por heredar propiedades. De este modo, Rockefeller pudo decir que se deshizo de mucho de su dinero, cuando en realidad lo consevó, sólo poniéndolo en manos de prestanombres, y logrando dejar de pagar millones en impuestos. Y a partir de entonces, una serie de biógrafos pagados han hecho un gran esfuerzo por sanear el nombre del apellido Rockfeller y esta familia pueda seguir enriqueciéndose impunemente.

Comic propagandístico sobre los buenos Rockefeller
Conclusión:
El programa Gigantes de la Industria de History Channel, es, descaradamente, un infomercial, un show de relaciones públicas pagado -muy probablemente- por la familia Rockefeller: Si analizas Gigantes de la industria, verás que aunque se menciona a los demás barones ladrones (apodo incómodo y popular, jamás usado en el programa) el principal protagonista, sobre el que gira siempre la trama, es Rockefeller. Y se le termina disculpando, incluso una escena donde ante el juez hace una apasionante defensa de sí mismo y la industria petrolera.


Trust o monopolios, raptando Estados Unidos. 


Siempre al ver cualquier programa o canal norteamericano, recuerda que no es muy diferente a uno chino o soviético: todo contiene propaganda. En el caso norteamericano, propaganda muy - espectacularmente muy- bien hecha propaganda... pero propaganda vil al fin. Gigantes de la Industria en particular es una desesperada defensa del capitalismo y de su principal campeón, John D. Rockefeller. Un alegato de defensa para el sistema y para el hombre más depredadores del mundo.

La cubeta llena para la cena de Rockefeller y la cubeta llena de la gente.
fuentes: Aquí, acá, acullá y por allá.
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