martes, 18 de junio de 2013

Confieso que he zappeado

Debo confesarlo; uno de mis placeres culpables, es: me encanta ver la TV. Me gusta instalarme en mi sillón y hacer zapping* sin tregua alguna, hasta que la ruleta de la programación y mi dedo coinciden en un programa ganador, digno de ser visto. Definitivamente la TV es uno de mis medios de comunicación asiduos.

Familia de los 50s viendo la TV



Confieso que veo la TV a pesar de las severas recomendaciones y alertas de psicólogos, psiquiatras y otros especialistas cuyas profesiones comienzan con p; sin embargo, hacer esta confesión me ocasiona algún embarazo. Ciertamente a mi edad ya no debería avergonzarme al momento de confesar mis gustos; como cuando era adolescente y confesé abiertamente mi preferencia por las camisas hawaianas; el problema de que me guste tanto ver la TV, el problema con este gusto culpable, a diferencia de otros gustos culpables, es que éste es unánimemente considerado como deleznable: circulan constantemente imágenes de gordos gelatinosos hundidos en lo más recóndito de su sillón, comiendo papas y cambiando compulsivamente el canal, pero sin apartar jamás un segundo la mirada de la hipnótica pantalla. Ser adicto a la TV definitivamente tiene mala prensa.


Otros gustos culpables, incluso otros vicios,- aunque criticables-, no dejan de tener su lado amable, y hasta presumible: "¡Oh, si, no puedo dejar de salir a antrear* cada fin de semana!"; "Me compré 300 pares de zapatos el año pasado, y voy por más"; "Sí; he tenido ya 56 parejas sentimentales, incluídas dos gemelas y tres primas".
Pero ver TV no parece tener defensa. No es sexy.


Sin embargo, me gusta, y sólo puedo decir que la TV me provee de momentos de esparcimiento y relax, y sólo eso: no es -no puede, no debe ser para nadie- mi principal medio de comunicación, aunque sí que es buen motivo de distracción; y a veces hasta motiva a la reflexión, todo dependendiendo del canal que uno sintonice. Toda información, toda lectura, toda película, incluso un programa de TV puede traer algo bueno... lo importante es siempre tener una actitud crítica, porque, recordemos: no hay palabras inocentes.


Así, es, creo firmemente que en la pude TV haber cosas buenas y hasta provechosas; al fin de cuentas, pienso que estamos en un mundo tal que ni la diabólica televisión es totalmente mala y ni aún los angélicos libros son todos completamente buenos; de todo hay, lo importante es no excederse ni dejarse dominar. Y dicho eso, me voy, pues ya va a empezar mad men ;)


Glosario:
zapping: Tomar el control remoto y cambiar constantemente de canal la TV
América: El club de futbol soccer más odiado, querido y polémico de la liga mexicana.
antrear: Salir de antro, ir a un bar, discoteca, o cualesquier otro lugar con música y bebida.

2 comentarios:

McCloudKen dijo...

Si, es un placer culposo el de cambiar mucho de canal, lo curioso es cuando alguien te pregunta y respondes: no hay nada que ver, jajajajaja al parecer no se entiende que hay que encontrar algo especifico o que en ese momento llene el vacío, por decirlo de alguna manera.

Bueno, por supuesto que no es recomendable ver la TV cuando solo tienes Telerisa y TVApesta, pero si tienes cable y puedes disfrutar de series nuevas o antiguas pero con un buen argumento que facilmente sobrepasa TODAS Y CADA UNA de las telenovelas que se han producido pues no hay nada que perdonar jeje.

Tal vez ya estoy viejo pero me encantan las antiguas como Bonanza, Viajeros en el tiempo o La bella y la bestia, etc. Claro que también veo las nuevas pero en internet.

Saludos desde Sterling Cooper, LA.

Aguz22 dijo...

Hola McCloudKen:

En efecto, hace mucho -mucho- que no veo TV abierta. Pero también recuerdo de aquellas épocas series y animaciones como Don Gato, El Hombre Nuclear o Señorita Cometa... hace un par de años de aquello ;)

Saludos desde El Lugar Donde Nacen Los Sueños SA