viernes, 8 de marzo de 2013

Tu querida presencia, comandante Chávez

Lo que se ve, no se juzga, dice un viejo refrán popular. Es decir, basta presenciar lo evidente, y ya no es necesario un juicio.
Durante años, la prensa y medios electrónicos afines a Estados Unidos (el 95%) realizaron una campaña de desprestigio contra el Presidente Hugo Chávez.

El Presidente de la república bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez



Pero por supuesto, no era una campaña espontánea; era una campaña bien pensada y orquestada; y como toda campaña publicitaria, tenía características bien definidas, incluídas un manual de imagen, que decía qué imágenes usar sobre Hugo Chávez; e incluso un manual de estilo. ¿Qué es un manual de estilo? Éstos se crearon en las editoriales y principalmente en los periódicos: son manuales donde se acuerdan reglas para escribir de un cierto modo los textos que se publiquen en esa editorial; por ejemplo, la palabra Teotihuacán, admite también ser escrita sin acento: Teotihuacan.

Manual de estilo de la BBC
Si un reportero va a escribir la palabra Teotihuacan en un artículo del periódico, pero duda en si ponerla con o sin acento, consulta el manual de estilo del periódico, y ya está, la escribe como el manual dispone; de esta manera, se asegura el periódico que todos sus reporteros escriban con la misma ortografía las mismas palabras; el manual de estilo también establece el tratamiento que se la da a ciertas personalidades: si al Papa se le va a llamar "Su Santidad", "Santo Padre", o simplemente por su nombre de reinado, "Juan XXIII", y todos los reporteros entonces le llaman de esa manera en particular.

De esta manera, el manual de estilo de la Campaña contra Hugo Chávez establecía que:
  • Para restarle legitimidad, se debía evitar llamarle Presidente; en vez de eso se le llamaría líder, dirigente, caudillo y/o preferentemente, dictador o tirano (éstos últimos, los títulos destinados a todos los jefes de estado que no se alínean con Estados Unidos, ¿Se han fijado?).

  • Evitar usar su nombre de pila: Hugo Chávez, pues el nombre de pila otorga personalidad, cercanía, humanidad. Preferentemente sólo llamarle Chávez
  • Evitar usar el término "gobierno Venezolano"; mejor emplear: "régimen de Chávez", "tiranía" o "Dictadura".
  • Para descalificarlo, las acciones de Hugo Chávez debían ser descritas como disparates, como despropósitos de un loco. Esto puede sólo sugerirse, o mencionarse textualmente: "Aquí tenemos la última ocurrencia de Chávez", etc.
Hugo Chávez, el Benito Juárez Venezolano
  • Sólo mencionar noticias negativas y cifras adversas sobre Venezuela; manipular las estadísticas para que aún los logros suenen a fracasos; y si es necesario, mentir.
  • Evidentemente, jamás mencionar los logros y las conquistas del gobierno de Hugo Chávez.
  • Darle voz y espacio a los adversarios del régimen. En el caso de una expropiación, por ejemplo, mencionar "todas las afectaciones y quejas" de los empresarios expropiados, pero no las razones del gobierno venezolano para expropiar.
  • Finalmente, crear la sensación de opresión, de tiranía, y de descontento en el pueblo, aunque no exista tal.


Así durante 14 años, Hugo Chávez y el pueblo de Venezuela se vieron atacados por esta campaña, e incluso enfrentaron un intento de golpe de estado de parte de algunos empresarios venezolanos.
De este modo, aquellos que sólo saben del mundo por los ojos de la televisión, se formaron una idea de odio y racismo contra el Presidente Hugo Chávez. Y en efecto, como los perros entrenados de Pavlov, ladran inmediatamente: "Dictador, dictador"; o "malo, malo" cuando alguien menciona a Chávez.
¿Cómo no hacerlo, si la televisión muestra todos los días "pruebas" de la tiranía del maligno régimen Chavista?
Para la prensa y medios de derecha, no obedecer a los mandatos de Estados Unidos es monstruoso.
Pero como decíamos al principio, lo que se ve, no se juzga: si Chávez fuera un tirano, los venezolanos hubieran festejado su liberación de tal monstruo; en vez de eso, ante la muerte del presidente Hugo Chávez, el pueblo venezolano se ha volcado a despedirlo, haciendo filas multitudinarias de tres o cuatro días tan sólo para pasar brevemente frente a su féretro, y poder dispensarle un último adiós, que acaso sea también un "¡Gracias, tú no nos robaste, tú no nos decepcionaste! Tú sí nos sacaste de la ignorancia y de la pobreza; Gracias"


Filas multitudinarias para despedir al querido presidente Hugo Chávez
Yo también, que no soy venezolano, pero soy su hermano latinoamericano, le digo: ¡Adiós, y gracias, Hugo; muchas gracias! ¡Aquí se queda tu querida presencia, comandante Chávez!




*Una disculpa por mi ausencia; asuntos que seguramente mañana recordaré como anodinos me absorbieron más de lo que debían. Gracias por su paciencia.

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