miércoles, 23 de enero de 2013

Robocop el indignado

En un asombroso derroche de creatividad, al que ya nos acostumbramos en esta última década, los estudios Metro-Goldwyn-Mayer están filmando un remake más; esta vez de la película clásica de 1987, Robocop.

Robocop. 1987
Este nuevo refrito se estrenará en 2014; no hablaremos de él, sino de la película original: Robocop, de 1987.
Para aquellos muy jóvenes, y/o que no la han visto, a lo largo de este artículo no haremos spoiling, es decir, no les diremos el final de la película, ya que Robocop es bastante recomendable de ver aún hoy día. Creo que ha resistido el paso del tiempo. A pesar de ser de ciencia ficción. Aparentemente.






Y es que en primera instancia, Robocop habla sobre un policía, Alexander Murphy, que trabaja en una futurista y delicuencial ciudad de Detroit; es tiroteado, y transformado en robot-humano por la Corporación OCP, que ha sido contratada por el gobierno para manejar a la policía. OCP borra los recuerdos de Murphy, y lo convirte en el mejor policía de todos los tiempos, Robocop.

Peter Weller, Robocop
Pero los negocios de la OCP son muy turbios, y se cruzan en el camino de Robocop, quien los descubre e intenta desbaratar sus planes.
Robocop fue criticada por ser ultraviolenta, pero también alabada y premiada por sus efectos especiales, todo lo cual contribuyó a que se convirtiera en un éxito de taquilla.

Ultraviolenta y escalofriante escena de Robocop
Sin embargo, Robocop no es simplemente una película de acción y ciencia ficción; en realidad, trata de temas mucho más profundos: es una crítica al neoliberalismo y al poder que éste otorga a las corporaciones.

El presidente de OCP mostrando su última creación.

Cápsula cultural:
Pero ¿Qué es el neoliberalismo? Lo podemos definir rápidamente asi: Es la doctrina que busca la reducir la intervención del estado al mínimo posible. Propugna también por el libre mercado, y la globalización  para las grandes corporaciones.
Fue lanzado en los 80s; en los últimos 20 años especialmente, ha sido la ideología rectora de la mayoría de los países de occidente. (con las resultantes crisis, miseria y pobreza que hemos visto)

Una de las estrellas del Neoliberalismo: Margaret Thatcher, ex primera ministro británica, mostrando su lema:
"Dejen que los ricos se hagan más ricos"


En Robocop, la corporación OCP tiene la concesión para administrar y dirigir a la policía de Detroit. Cuando la película fue estrenada, ese detalle nos pareció a muchos simple ciencia ficción. Ahora, vemos que es cada vez más común que sean empresas privadas o empresarios quienes administren cárceles, hospitales, carreteras, aduanas, telecomunicaciones y cualquier otra institución antes pública. 

Lo último en neoliberalismo: Cárceles privadas. 



El problema con esto es mostrado en la misma película: OCP, al tener tanto poder, y al mismo tiempo al manejar a la policía, y por lo tanto a la ley; se convierte en omnipotente. Hace prácticamente lo que quiere con los ciudadanos. A los policías les hacen firmar un contrato tal, que le permite a la Corporación, de manera legal, usar el cuerpo del policía tiroteado Alexander Murphy sin pedir ninguna autorización como sujeto experimental y convertirlo en Robocop, borrándole los recuerdos y reprogramando su cerebro. Pero el poder de OCP le permite hacerlo impunemente.   

Morphy es transformado sin autorización alguna en Robocop.  Fotograma de Robocop
Esa misma omnipotencia da pie al plan maestro de OCP de derribar la vieja Detroit y erigir en su lugar Ciudad Delta, la cual estaría completamente controlada por el corporativo.

El presidente de OCP anunciando sus planes. Fotograma de Robocop


Ese es el problema de que el gobierno renuncie a administrar entidades tan estratégicas como son la policía, las cárceles o la recolección de basura: mientras que el gobierno tiene la obligación de proveer bienestar a sus ciudadanos, una empresa privada sólo tiene obligaciones para consigo misma; así que cuando una empresa privada o un empresario administra un hospital, sólo busca ganancias a cualquier costo, dejando de lado el bienestar y la recuperación del paciente. Por ejemplo, el ministro de Economía de Japón (un empresario) acaba de pedir a los ancianos Japoneses que se apresuren a morir, pues utilizan demasiados recursos. Esto es neoliberalismo puro.

El neoliberalismo sólo busca el lucro. A cualquier precio. Lo humano no existe.


Volviendo a la película, Robocop, aunque es propiedad de OCP (aún siendo humano), termina luchando contra la misma corporación, pues su conciencia le hace ver lo inhumana y criminal que es ésta; es decir, Robocop es el primer indignado, con más de 25 años de adelanto.

Escena de Robocop 3. Luchando en barricadas junto a la gente. En las ediciones previas, Robocop también escoge enfrentarse al Corporativo, a OCP.


En fin, Robocop me gustó mucho cuando la ví, en 1987; la acabo de ver recién, y me asombró, acaso más que hace 26 años: pues no la recordaba tan extremamente violenta, tan humorística, y tan crítica.
Pero en especial, entonces su trama me parecío simple ciencia ficción, que en aras del espectáculo, simplemente exageraba. Ahora, con algo de estupor y miedo, veo que poco a poco dejó de ser ficción.
Publicar un comentario