lunes, 7 de enero de 2013

Los 11 secretos de los nuevos ricos: Los Chinos

Comienza un nuevo año; los blogs se llenan de consejos para hacer magia o de superación personal, a fin de triunfar en el año por venir.
Lo malo es que la magia no sirve de mucho, y los libros de superación personal no pasan de ser fórmulas trilladas.
Así, les presento una lista, que aplicada, podría ser útil para cambiar un poco (¡o un mucho!) nuestra situación económica: los 11 secretos de los nuevos ricos del mundo: los chinos.

Los nuevos ricos del mundo: los chinos



Poco a poco, en iberoamérica, europa, y el resto del mundo vemos aparecer fructíferos negocios chinos. Y de la noche a la mañana, los vemos triunfar, y a sus dueños manejando lujosos automóviles y administrando múltiples empresas. Sabemos ya que los chinos son trabajadores, pero muchos de nosotros también, y no logramos como ellos hacernos de una empresa o enriquecernos de la manera aparentemente milagrosa en que ellos lo hacen; entonces...¿Cuál es su secreto?

Cada vez más vemos en nuestros países prósperos empresarios chinos... ¿Cuál es su secreto?

Ésta es la lista de los 11 secretos que siguen los chinos para hacerse ricos. llegan a un país casi sólo con lo puesto, y a los pocos años, se vuelven ricos:

Elegir correctamente el sitio para el negocio: Comercial, pero barato
Los chinos se toman su tiempo para elegir el lugar donde pondrán su negocio. Hacen una investigación de campo, y compran en calles con buena circulación y accesibilidad; además buscan -y consiguen- el mejor precio: aprovechan algún remate, embargo, o depresión económica para comprar barato. 
Un negocio es ubicación, ubicación.
Esto vale para casi cualquier negocio: Ubicación y visibilidad, producen rentablidad 
Empezar cuanto antes
No dejar pasar tiempo. Empieza tu proyecto ahora. La mayoría de los chinos empezaron sin saber casi nada del ramo en el que después triunfaron; y sin saber apenas hablar el español. En cambio, a muchos nos gusta esperar hasta que ya tenemos todo listo, hasta que el último clavo está colocado, y la pintura seca. Eso es un error. Comienza. Ya. 

No tener apego, si no funciona, se cambia
Contrario a el estereotipo que tenemos de los chinos como de inflexibles a el cambio y aferrados a las tradiciones, si el giro de su negocio no funciona, sin ningún problema se cambian a otro. En iberoamérica somos demasiado sentimentales respecto a ello; y vemos que la vieja bonetería de la esquina lucha desesperadamente por seguir siendo bonetería... hasta que quiebra; en vez de adaptarse a los tiempos, y convertirse, por ejemplo, en zapatería.
La competencia es sana
Varios restaurantes chinos juntos no se perjudican entre sí, al contrario, atraen mucho más clientela que uno solo.
A los chinos no les molesta que cerca de su negocio se instale otro del mismo giro; al contrario; saben que la concentración de negocios atrae más clientes, que finalmente, terminarán comprando en esa zona. Lo importante es que el cliente no se vaya a otro lado. En vez de eso, los iberoamericanos odiamos la competencia: "La tamalera resiente cuando otra se le pone enfrente", nos gusta decir.
No conformarse con un solo negocio
Los chinos incursionan en muchoa negocios a la vez. 
No pongas todos los huevos en una sola canasta. Cuando los chinos ya tienen un negocio, comienzan el siguiente, y el siguiente; a menudo no relacionados entre sí: un empresario chino puede tener una frutería, una empresa de autoalarmas y una vidriería; asi, si el negocio de los vidrios va a la baja, tienen los otros de respaldo.
Para trabajar, mejor chinos.
 
Los chinos preferentemente, sólo contratan chinos. Se podría pensar que es una política discriminatoria; y tal vez lo sea, pero también es cierto que los chinos tienen una intensidad laboral imbatible: están dispuestos a trabajar 12,16, o 20 horas diarias, durmiendo y comiendo junto a su puesto de trabajo, 7 días a la semana, sin queja.
Trabaja, trabaja, trabaja y ahorra, ahorra, ahorra. Luego cosecharás.
Chino durmiendo en su lugar de trabajo. Frecuentamente pasan varios días y hasta semanas sin salir del trabajo. 
Claro, tanto trabajo no es porque los chinos tengan vocación de esclavos; tienen un plan: matarse trabajando, y ahorrar hasta el último centavo durante años, para entonces, poner su negocio. En esos años de ahorro, no hay idas al cine, ropa nueva, ni cualquier otro gasto que no sea el indispensable para vivir. Cuando ya está en marcha el negocio, entonces sí viene la recompensa: se pueden relajar y comprarse lujos. 

Inmigrantes mexicanos
Hay que mencionar que muchos compatriotas mexicanos cruzan el río Bravo ilegalmente para ir a trabajar a Estados Unidos, y siguen un plan similar: trabajan varios años en condiciones de semiesclavismo hasta ahorrar un importante capital. Lo malo es que muchos se gastan ese ahorro en una gran pachanga, coches o televisiones; no lo invierten.
No pedir jamás un préstamo al banco. Los amigos y la familia no cobran intereses.
Por supuesto, en muchas ocasiones el sólo ahorro no alcanza para iniciar un negocio. Se necesita un préstamo; se recurre entonces a familiares y amigos.  Y cuando es tu turno de ayudar a un amigo o familiar, también le debes de prestar.   Pero jamás se le pide a el banco; aquí y en China, los bancos prestan con altísimos intreses y cobran aún más, de manera alevosa.
Paga tus deudas, hazte de buena fama.
 
Íntimamente ligada al punto anterior: no porque se trate de un familiar o amigo, puedes permitirte ser informal con tus deudas. El cumplimiento de la palabra dada y de las deudas es sagrado. Esto, a la larga, permitirá que se te considera como confiable y digno de -por eso se llama así- crédito.  
Dale a tu cliente lo que necesita, aunque no lo entiendas
 
Como vimos, los chinos pueden ser muy austeros, y no gustan demasiado de la vida nocturna; pero han detectado que a los iberoamericanos sí, por lo que, aunque no le vean el chiste, compran y operan bares, pues es buen negocio. Además, los chinos saben que a la mayoría le gustan los precios bajos, por lo que ya es fama que los chinos venden sus productos y servicios a precios de remate. Y aunque apenas hablen español, suelen ser muy corteses.
Cuando un sector está saturado, hay que buscar otro.
Empresario chino vende cápsulas para sobrevivir al apocalipsis. 
Frecuentemente, cuando un negocio es tan bueno que se pone de moda, termina saturándose por todos aquellos que intentan participar en él, y deja de ser rentable... hasta para los chinos; por lo que hay que cambiar de giro. Por eso vemos chinos en todos los negocios imaginables.
Otro empresario chino vende aire fresco.
Vaya esta lista con la mejor de las intenciones, para que con paciencia y trabajo, logremos al fin hacernos millonarios. Y es que como en México no nos podemos hacer ricos ganando el Premio gordo, pues la Lotería Nacional, -como el resto del gobierno- están amañados, no nos queda más remedio que trabajar como chinos. ¡Feliz año nuevo!


Los chinos, los nuevos ricos del mundo.

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