martes, 22 de enero de 2013

Las Vegas, la sirena del desierto.

Construída en medio del desierto, muchos creen que el origen de Las Vegas es el dinero de la mafia, pero esto es inexacto; Las Vegas nació gracias a la agricultura.... aunque nunca se ha cultivado nada en esa ciudad.

El célebre letrero de Bienvenida a las Vegas



En 1930, EEUU luchaba por salir de la Gran Depresión, y se decidió crear empleos haciendo obras; una de ellas, fue la presa Hoover. Éste era un proyecto no sólo necesario; era indispensable. La presa daría agua a los agricultores del sur de California, creando a su vez más puestos de trabajo.

Cena de Navidad en la gran drepesión en EEUU. 1929
Además, la presa controlaría los frecuentes desbordamientos del río Colorado; y por si fuera poco, es una hidroeléctrica, que genera energía para buena parte de California, y 5 estados más. Sus beneficios eran innegables. Debía ser realizada.
El plan se trazó, el congresó aprobó el gasto, y se designó a una empresa para que la construyera.
Todo estaba listo; excepto que... no había obreros para construírla.
El problema es que la presa está en medio del desierto de Nevada, en ese entonces a más de 600 km de cualquier población.

No era fácil convencer a nadie para ir a trabajar en medio de la nada, sin distracción alguna, en condiciones tan adversas como son las del desierto.
¿Cómo motivar a los obreros para que aceptaran ir a Nevada, que en aquel entonces equivalía a ir al Polo sur?

Las Vegas en 1895

No podían ofrecerles alcohol a raudales, porque seguía en vigor la infame y torpe Ley Seca.
¿Qué hacer?
En un arranque de inspiración, el secretario de Comercio de EEUU, el principal promotor de la presa, propuso atraer a los trabajadores con la promesa de juego, apuestas y sexo.


La ley seca en EEUU no terminó en absoluto con el consumo, pero sí creó en cambio, una mafia en torno a su producción y tráfico. (Como hoy la prohibición a las drogas)

Pero estos alegres estímulos turísticos, aunque atractivos, eran ilegales... aún. Providencialmente, a diferencia de la Ley Seca, no se trataba de una prohibición federal, sino únicamente local; así que tenía arreglo.  El secretario de Comercio  negoció con el estado de Nevada, explicándole lo importante que era para el país su contribución a la causa de la presa; así, patrióticamente, Nevada aceptó en 1931 legalizar el juego y la prostitución (ésta última sólo en las poblaciones pequeñas).
Funcionó; como las sirenas atraían con su canto a los marineros griegos a los peñascos en medio del mar, el juego y el sexo atrajeron a los trabajadores a la mitad del desierto; los trabajadores acudieron, la presa se terminó... y el juego y el sexo siguen siendo el principal atractivo de la ciudad; y su canto sigue atrayendo a los viajeros de todas partes del mundo.

Vista panorámica de la presa Hoover

Los grandes hoteles, y el dinero de la mafia, comenzaron a llegar a las Vegas en 1941; siendo el primer gran hotel el célebre Flamingos, financado por el gángster Bugsy Siegel. Y con ellos, llegaron el glamour, la prostitución, las bebidas en abundancia, los excesos, y todo lo que hace que hoy se conozca  a las Vegas como The Sin City, La Ciudad del Pecado.

Hotel Flamingos, en Las Vegas
El concepto de la ciudad se ha transformado, y hoy, además, del juego, ofrece otros atractivos al visitante, estos sí, menos pecaminosos, como sus famosos espectáculos, con artistas como Celine Dion, Tom Jones, David Copperfield o el Cirque du Soleil  y antes Elvis Presley, Frank Sinatra o Paul Anka; o peleas de campeonato mundial de boxeo de gran atractivo.

Elvis Presley en show en Las Vegas

Pero el hipnótico hechizo de la Vegas sigue siendo su lado oscuro, su lado pecaminoso. Como dice la frase: "Si beber agua fuera pecado, sabría mucho más rica!" A pesar de que en la Vegas jugar es permitido, su atractivo es que nos permite darle una exhuberante vista a lo prohibido.

"Crazy Girls" Estatuas de bienvenida al hotel Riviera en la Vegas.



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