miércoles, 16 de enero de 2013

Porqué I want YOU! es el cartel más famoso de norteamérica

Es muy conocido el cartel I Want You, que muestra al Tío Sam señalándonos, mientras nos dice, o más bien, nos ordena: ¡Te quiero! o ¡Te estoy buscando!.

El célebre cartel de reclutamiento con el Tío Sam "I want you"
El cartel fue diseñado en 1917 por James Montgomery Flagg para el gobierno de los EEUU, que buscaba alentar el reclutamiento para la Primera Guerra Mundial.
Montgomery, que ya era un artista e ilustrador consagrado, decidió usarse a sí mismo como modelo, agregándose barba y avejentándose, a fin de evitar los diversos problemas derivados de contratar a un modelo.



James Montgomery Flagg, 1956 por Everett Raymond Kinstler. National Portrait Gallery.Se nota el parecido con su Tío Sam.

Montgomery Flagg trabajó el cartel en acuarela, delineando el dibujo con nerviosos trazos a lápiz dejados en él. Esto ayuda a imprimir el sentido de urgencia y rapidez que el cartel deseaba crear.

Detalle de los nerviosos trazos a lápiz en el Tío Sam del famoso cartel I Want You

También las rápidas pinceladas transmiten urgencia. Estas pinceladas, aparentemente descuidadas y hasta azarosas, no lo son; pues en realidad muestran un control y presición que sólo se consigue tras años de práctica. La acuarela es una de las técnicas más difíciles de dominar.


 Pinceladas rápidas e indefinidas en el Tío Sam del cartel I Want You!
Finalmente, el fondo blanco es otro acierto; incluso el sombrero de el Tío Sam, regularmente con estrellas y llamativas barras rojas, es representado blanco y con apenas un pálido azul, para que no llame la atención sobre sí, y se integre con el fondo.

El sombrero del Tío Sam, sin las llamativas barras rojas.

Usualmente el sombrero del Tío Sam incluye las estrellas y las llamativas barras rojas. Para mayor eficiencia visual, en el cartel de Flagg se omitieron.

Eliminado cualquier distracción, se guía nuestra atención a la parte más importante de la imagen: el triángulo formado por los duros ojos del Tío Sam y su mano que nos señala, impeliéndonos a la acción: a reclutarnos, y llevando a su vez nuestra mirada a la frase I Want You.

Magistral modo de guiar la mirada del espectador.
El éxito del cartel I want You de reclutamiento fue clamoroso; se imprimieron cerca de un millón de ejemplares de éste sólo entre 1917 y 1918. Y se resucitó el afiche en la Segunda Guerra Mundial, con el mismo gran éxito.
El propio presidente Rooselvet en persona felicitó a  Montgomery por su ingenio al usarse a sí mismo como modelo para el cartel.
Aunque hay versiones que dicen que en realidad, Montgomery usó somo modelo a un vecino suyo, veterano del ejército, Walter Botts.

Rooselvet y Montgomery Flagg en la Casa Blanca.
Independientemente de quién fue el modelo, hoy día, el cartel creado por  Montgomery Flagg es uno de los más imitados y reconocibles de la historia del diseño gráfico y la propaganda.

Cartel I want you con el oso Ted
Sin embargo, a pesar de su fama, el diseño de Flagg es en realidad, una copia. De un cartel diseñado tres años antes en Inglaterra, precisamente para la campaña británica de reclutamiento, en 1914.
El cartel inglés muestra no al rey, sino a Lord Kitchener, el entonces Secretario de Guerra británico, convocando a reclutarse a la población civil, mientras señala al espectador.

El original cartel de reclutamiento I need You es inglés.
Debido a el éxito y difusión del cartel de Flagg, muchos creen que el cartel inglés es el que copió al estadounidense, pero el primero fue el de Lord Kitchener; sin embargo, paradójicamente, el cartel británico tampoco es original.
El cartel inglés a su vez copia a una marca de refresco estadounidense: Moxie.

Aspecto actual de una lata de refresco Moxie
El logo de esta bebida muestra a un hombre joven confiado y seguro, que nos apunta y nos dice que bebamos Moxie.

Afiche antiguo de Moxie, con un hombre joven señalando al espectador. La frase dice: "El favorito de América"  "En cualquier caso, beba Moxie"
Este refresco era muy famoso entonces, y su imagen transmitía precisamente lo que las juntas de reclutamiento deseaban: seguridad, demanda, y urgencia.
Como vimos, resulta que uno de los carteles más imitados y conocidos de la historia, es una copia; una excelentemente realizada, pero copia; aunque claro, el que esté libre de influencias, que aviente el primer boceto.  

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