miércoles, 12 de diciembre de 2012

El verdadero origen de Desiderata

La frase de hoy es un poema en prosa conocido como Desiderata (cosas que se desean). Desiderata es un texto de reflexión, motivación y ánimo que tradicionalmente suele leerse en estas fechas, y es muy confortante de leer. Aunque la leyenda en torno al origen de Desiderata es en sí misma muy interesante; se cuenta que el poema se encontró misteriosamente en el banco de una iglesia hace 200 años, lo cual es sólo una leyenda, pues la verdad es algo distinta... Pero primero, el texto:


Desiderata



Camina plácido entre el ruido y la prisa, 
y piensa en la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte, 
mantén buenas relaciones con todas las personas .
Enuncia tu verdad en una manera serena y clara 
y escucha a los demás, 
incluso al torpe e ignorante;
también ellos tienen su propia historia.

Esquiva a las personas ruidosas y agresivas,
pues son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás 
te volverás vano y amargado
pues siempre 
habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes
mantén el interés en tu propia carrera, 
por humilde que sea;
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.

Sé cauto en tus negocios, 
pues el mundo está lleno de engaños;
mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe;
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales:
la vida esta llena de heroísmo.

Sé sincero contigo mismo; 
en especial, no finjas el afecto
y no seas cínico en el amor, 
pues en medio de todas las arideces y desengaños, 
el amor es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años
abandonando con donaire las cosas de la juventud. 
Cultiva la firmeza del espíritu 
para que te proteja en las adversidades repentinas 
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. 

Sobre una sana disciplina,
sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que las plantas y las estrellas;
tienes derecho a existir.
Y, sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso, debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de él,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé cauto. Esfuérzate por ser feliz
Max Ehrmann 

Estatua de Max Ehrmann, autor de Desiderata
Ahora, la historia. Desiderata fue escrito en 1927 por el abogado y filósofo Max Ehrmann. Fue publicado póstumamente en 1948 por su viuda, en el libro Los poemas de Max Ehrman.
Rápidamente, en los 60s y 70s se convirtió en una tradición escuchar Desiderata en las fiestas decembrinas de Navidad y principalmente de fin de año, debido a su contenido de motivación, buenos deseos y de cambios positivos.
En México una de las versiones más gustadas es la excelente -y tradicional- versión del locutor Arturo Benavides, ésta es:


  


¿Y cómo nació la leyenda de que Desiderata se encontró en una iglesia? Porque todavía corre extensamente el rumor de que Desiderata es un poema anónimo, y es debido a lo siguiente:
En 1956 el pastor de una iglesia de Baltimore en Maryland, recopiló una serie de textos que mandó imprimir para su congregación. Uno de los textos elegidos fue Desiderata. Pero omitió poner al autor, y además, final del texto se puso la leyenda: Iglesia de San Pablo, 1692, refiriéndose al nombre de la iglesia y al año de su fundación. Uno de los feligreses, encantado con el poema, a su vez publicó Desiderata en un periódico, y entonces se convirtió en un fenómeno viral, convirtiéndose en un éxito. Pero se extendió la idea errónea de que el poema Desiderata fue escrito por una mano anónima y "encontrado" en la iglesia de Baltimore en 1692.
Aunque la idea de un texto misteriosamente encontrado no deja de tener su encanto, hay que darle honor a quien honor merece; y el autor de Desiderata es Max Ehrmann. Como dice el poema:  Sé sincero contigo mismo


Si te gustó esta entrada, tal vez te gusten también:
24 irónicas Frases de Navidad (y algunas no tanto)

ó
11 hechos de la vida, aprendidos del Arca de Noé