domingo, 11 de noviembre de 2012

El famoso artista llamado Hitler

En los años recientes, varias casas de subasta han ofertado obra de uno de los más famosos artistas del siglo XX: Adolf Hitler.

Plaza. 1912. Acuarela por Adolf Hitler 

Sí, me refiero al Adolf Hitler de la Segunda Guerra Mundial, el creador del Nazismo y fundador del Tercer Reich. En efecto, Adolf Hitler, antes de ser político y militar, fue pintor profesional.



Vista. 1911. Acuarela por Adolf Hitler  

Correcto, Hitler no tiene -tanta- celebridad como artista, pero: 1.- Es una de las personas más famosas del siglo anterior, si no es que la más; 2.- No sólo pintaba; se dedicó profesionalmente a pintar, y vivió de ello varios años, y 3.- Sus obras han sido vendidas hasta en 107,000 euros.
Así que calificar a Hitler como uno de los más famosos artistas del siglo XX puede no ser tan inexacto.



Puente. 1910. Acuarela por Adolf Hitler. 
Como es sabido, la verdadera vocación que tuvo Adolf Hitler era la pintura. Sin embargo, su padre, Alois Hitler, un funcionario aduanal, quería que fuera burócrata, como él.

Adolf Hitler de joven. 1914.

La madre de Hitler, en cambio, le apoyó en su vocación, y al cumplir 17 años, le regaló al joven Adolf un viaje a Viena de dos meses, donde pudo consultar los requisitos para entrar a la Academia de Bellas Artes de la ciudad.
Y en efecto, al año siguiente, 1907,  Hitler regresó a presentar los rigurosos exámenes de ingreso a la Escuela General de Pintura, perteneciente a la Academia de Bellas Artes de Viena.

Casa Natal. 1913. Acuarela por Adolf Hitler 

Existen diversas versiones sobre lo que ocurrió, pero las dos principales son:
El joven Adolf Hitler presentó el examen dos veces; en la primera ocasión, no estaba preparado al llegar la fecha del examen, por lo que perdió su oportunidad; y en la segunda vez, por motivos no muy claros, los juzgadores ni siquiera se habrían tomado el tiempo de ver los dibujos del aspirante, rechazándolo automáticamente.
Catedral. 1912. Acuarela por Adolf Hitler 

Según otra versión, Hitler presentó el examen, y al ser vistas sus obras por los sinodales, éstos le habrían aconsejado entrar mejor en la escuela de arquitectura, pues aunque sus dibujos eran muy buenos en cuanto lo arquitectónico y el paisaje, eran más bien flojos en cuanto a la figura humana.
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La Virgen y el Niño. 1913. Óleo por Adolf Hitler 

En lo que sí coinciden todas las versiones, es en que no se le permitió a Adolf Hitler el acceso a la Academia de Bellas Artes.
Existe la idea de que, al ser rechazado de la Academia, Hitler se frustró, abandonó sus aspiraciones como pintor, y comenzó su carrera política y militar. Eso es equivocado. Así como las jóvenes actrices hollywoodenses se dedican a servir tragos en un bar mientras las descubren, el joven Hitler se quedó en Viena esperando también ser descubierto, trabajando mientras en las calles.

Iglesia de Karl en Invierno. 1911. Acuarela por Adolf Hitler 

Para sobrevivir, se asoció con su amigo Reinhold Hanisch, quien vendía en restaurantes y hoteles los pequeños lienzos tamaño postal que Hitler pintaba. Pero la asociación terminó amargamente en 1911; Hanisch se quejaba de la falta de formalidad de Hitler y de "su tendencia a holgazanear".

Restaurante Greinburg. 1911. Acuarela por Adolf Hitler 

Aunque en ese momento el futuro Fürer ya trabajaba en los dos más grandes mercados de pintura económica de Viena: Los productores de marcos, que los vendían con la pintura incluída, y los vendedores de muebles, que hacían un sofá de muy moda en ese entonces, que tenía una pintura en el respaldo.

Modelo de sillón aproximado a los que decoraba Hitler.



Posteriormente, en 1913 el joven pintor Hitler se mudó a Munich, donde comenzó a ganar más por sus cuadros.
Pero en 1914 comenzó la guerra.

Vieja Residencia en Munich. 1914. Acuarela por Adolf Hitler
La Primera Guerra Mundial no interrumpió su labor artística, pues aún en el frente de batalla siguió realizando dibujos e incluso comics para las tropas.

Becelaere en Guerra. 1916. Acuarela por Adolf Hitler 

Es decir, Adolf Hitler no sólo no abandonó su vocación pictorica luego de ser rechazado por la academia, sino que vivió 7 largos años de la profesión de pintor. 

Trolley Car. 1911. Acuarela por Adolf Hitler 
Aunque en general los expertos no consideran que las obras de Hitler tengan valor artístico excepcional, tampoco son terribles; de hecho, son más bien buenas; y quizás pudo haber sido un feliz pintor callejero.

Granero. 1910. Acuarela por Adolf Hitler 

La experiencia que en realidad lo cambió fue la guerra. Casi muere, y quedó temporalmente ciego. Eso, y las posteriores condiciones de pobreza y humillación a que fue sometida Alemania le empujaron a unirse a la militancia.

Refugio cavado junto a un camino hundido cerca de Wychaete. 1916. Acuarela por Adolf Hitler

Por lo tanto, la vieja suposición que muchos se hacen: "Qué diferente hubiera sido todo si dejan entrar a Hitler a la Academia de Pintura..." es absurda. Probablemente se hubiera enrolado al ejército alemán de todos modos, -como casi todos lo jóvenes germanos hicieron- y el resultado hubiera sido el mismo.

Catedral de Becelaere en la Guerra. 1916. Acuarela por Adolf Hitler
Así que no seamos tan duros con esos viejos maestros de la academia; ellos no empujaron a Hitler a la extrema derecha y al lado oscuro; es la extrema derecha la que empuja a muchos jóvenes al lado oscuro. A veces, sin necesidad de guerra; si no me cree, prenda la tele.

Flores. 1914. Acuarela por Adolf Hitler



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