jueves, 28 de junio de 2012

El publicista de Hitler

Como vimos en el artículo anterior, para controlar a una persona hay que implantar pensamientos en su mente. Y esto vale tanto en el persona a persona como en los medios de comunicación masivos. Y una de las personas más célebres de la historia de los medios por su habilidad para implantarpensamientos en forma masiva fue el Doctor Joseph Goebbels.

El Dr Joseph Goebbels, al centro, de color claro.



El niño Goebbels nació en una familia católica acomodada. A los 4 años sufrió de osteomielitis, que le atrofió levemente la pantorrilla derecha, y le dejó ligeramente cojo. El resto de su vida se vió obligado a usar zapatos ortopédicos para compensar la disparidad de sus piernas. Este defecto, unido a su corta estatura, le valieron burlas de sus compañeros y amigos. Pero Goebbels lo compensó con una intensa entrega al estudio, que logró convertirlo, años más tarde, en una persona extrordinariamente preparada; tenía estudios superiores en Filosofía, Literatura, Historia, Arte y Lenguas Clásicas, y se doctoró en la Universidad de Hidelberg a los 24 años.

Joseph Goebbels en un discurso el 1° de Mayo. Goebbels era un extraordinario orador.
Se afilió al partido nacional socialista, y rápidamente se ganó la confianza de su dirigente, Adolf Hitler, siendo ascendido en 1926 por su habilidad oratoria a Gauleiter (líder regional). Hitler lo nombra Reichspropagandaleiter, jefe de propaganda, del partido Nazi en 1929; y lo llama en 1930 a Berlín para que ayude a darle trascendencia al partido Nazi, que en esos años era un partido sólo de nivel regional; pues en la capital únicamente contaba con un escaso centenar de seguidores.

Portada del diario de Goebbels
¿Porqué alguien a quien le gustaba tener el control, como Adolf Hitler, un rudo soldado; permitió que un pequeño hombrecillo -hoy le llamaríamos nerd- como Goebbels, tuviera ese nivel de dominio sobre su partido?
Porque Hitler también creía en el poder de lo visual. En su juventud, Hitler era pintor; de joven intentó ingresar a la escuela de artes, pero fue rechazado. Pero su fervor por lo visual nunca desapareció. De hecho, él mismo diseñó el logotipo del partido nazi.

Iglesia de Karl en Invierno. Acuarela. 1912. por Adolf Hitler
Así que Hitler consideraba que efectivamente la imágenes tenían la fuerza necesaria para ayudarle a hacer crecer a su partido, por lo que dejó el campo libre a Goebbels para que ayudara al partido nazi a acceder al poder.
Sólo había un obstáculo: el partido comunista alemán era la principal oposición en esos momentos, y estaban a punto de hacerse del poder democráticamente.
El comunismo es la opción natural para la mayoría -el pueblo- cuando siente la opresión de la burguesía; por lo que los comunistas tenían la simpatía de la mayoría.

La sede del partido comunista alemán en 1933
Así que si los nazis querían hacerse del poder, debían conseguir la simpatía de esa misma gente... arrebatándosela a los comunistas.
Hablando en términos de mercadotecnia, debían invadir el mercado, y obtener la mayor parte de él.
Goebbels entonces comienza una de las más profundas, polémicas y eficientes campañas de márketing de la historia.
Reorganizó y planificó la imagen del partido. Y eso significó controlar cada aspecto visual y discursivo del partido: los uniformes, la manera en que se presentaba el logo nazi, los lemas, los carteles, los desfiles, todo

Reunión masiva nazi. Goebbels organizaba los eventos de la manera más cuidadosa y grandilocuente posible.
Y presentó a los burgueses extranjeros y especialmente a los comunistas, como enemigos de lo nazis, y enemigos del pueblo.
Debía quitarles a los comunistas identificación con el pueblo; y esta batalla se libró incluso a nivel simbólico: Un festejo de mucho arraigo entre el pueblo e identificado plenamente con el comunismo era el 1° de Mayo proletario; Hitler no sabía qué actitud tomar con esa fecha, pero Goebbels le dijo-"Déjeme el primero de mayo a mí"- Hitler accedió, y Goebbles organizó un imponente desfile, y convirtió desde entonces el 1° de Mayo en el "Día Nacional del Trabajo"; apropiándose esa fecha socialista.

Desfile del 1° de mayo, "Día nacional del trabajo" organizado por Goebbels.
Funda un periódico, Der Angriff, "El ataque", que se convierte en un fabuloso instrumento de propaganda; comenzando como un panfleto semanal con 1000 ejemplares, llega a ser un periódico diario con un tiraje de 306,000 ejemplares.
Estableció la canción Die Fahne Hoch ¡Levanten las Banderas! como el himno del partido.
Organiza las giras y campañas proselitistas de Hitler, y lo hace con la precisión de un cirujano.
El cuidadoso márketing de Goebbels, junto con el carisma de Hitler, fueron un clamoroso éxito.

Los hijos de Goebbles: Harald, Helda, Hildegard, Helmut, Hedwig, Holdine y Heidrun; todos con H en homenaje a Hitler.
A pesar del fanatismo de Goebbels, su campaña de mercadotecnia seguía 11 principios fundamentales perfectamente, maquiavélicamente, pensados:

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo. (Así , los "malos" son simplemente, comunistas, o terroristas, o narcos o la palabra que se elija)
2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada; no personas.
3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan». Si ocasionas violencia, culpa de ello al enemigo.
4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. 
5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase de Goebbels: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines. (si se puede controlar todos los medios, mejor)
10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes previas.
11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad. (y los que piensan diferente, son fácilmente aislados por "raros" o "traidores")

Acto del gobierno Nazi.
Con estos principios, que muchos gobiernos de derecha han adoptado desde entonces, el partido nazi ascendió hasta lograr el poder absoluto en 1933.
A partir de entonces se inicia una persecución contra los comunistas y su partido; llegando a prohibir primero el partido comunista y luego cualquier otro que no fuera el nazi.

La Gestapo allanando la sede del Partido Comunista Alemán.
Recordemos: el verdadero enemigo de los nazis no fue ni EEUU ni Inglaterra, fueron los comunistas; y la existosa propaganda de Goebbels le permitió triunfar en Alemania sobre éstos.
Entonces Goebbels es nombrado Reichsministeriums für Volksaufklärung und Propaganda (Ministerio Nacional para Esclarecimiento Popular y Propaganda). Controla todos los medios de comunicación: radio, periódicos, revistas, el arte, el cine y los libros.
Cartel del film propagandísitico nazi Olympia, de Leni Riefenstahl
Con los medios completamente controlados, le fue fácil convencer al pueblo alemán de lo que quiso.
Y apesar de la evidente ruina y derrota militar y económica en la guerra, el pueblo siguió creyendo ciegamente que en cualquier momento el reich se levantaría para triunfar de la nada.
Con todos los medios controlados, puedes implantar cualquier idea en la gente.
Incluso que nos están gobernando "perfectamente".
Toda semejanza entre los métodos de propaganda actuales y los inventados por los nazis es mera herencia genética.



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