lunes, 11 de julio de 2011

La espontaneidad

Este es un video que se popularizó en You Tube:



Comenzando primero como un fenómeno en You Tube, se centuplicó su popularidad vía Twitter, llegando a convertirse en TT mundial. ¿Y qué tiene qué ver esto con el campeonato mundial? Entre otras cosas veremos que tiene que ver con los fenómenos de popularidad, con lo espontáneo, y conque la TV va perdiendo el control sobre los gustos opiniones, y tendencias de la gente.
El pasado 10 de julio la selección mexicana consiguió coronarse campeona del mundo en el mundial sub 17.
Fue una hazaña porque se coronaron con marca perfecta, ganando 7 de 7 juegos disputados; porque les tocó enfrentarse respectivamente contra los clasificados números 1 y 2 de Europa, contra el campeón de Asia, contra la historia futbolera mexicana, llena de desgracias, y porque el actual entorno político y económico en México no es demasiado alentador que digamos.

El portero mexicano Jorge Campos se lamenta después de quedar
eliminados en penaltis en el mundial EUA 94
Y este equipo mexicano se coronó con juegos épicos: en la semifinal les tocó el otro mejor equipo del torneo, el durísimo Alemania. El juego se realizó en Torreón, ciudad que escenificó en la guerra de la revolución mexicana una de las más célebres batallas del General Pancho Villa.
El juego comenzó con un gol tempranero de México de Julio Gómez. Pero empata Alemania, y luego mete otro para voltear la tortilla; con lo que los peores recuerdos mexicanos de partidos que iban ganados y se pierden en los últimos instantes del juego comenzó a hacerse presente.
Sin embargo, el destino tenía dispuesto algo distinto: con un increíble gol olímpico, México empata. En esa misma jugada, Julio Gómez, tratando de cabezear sin lograrlo, impacta su cabeza contra la de un defensa Alemán.
Sale Julio prácticamente inerte, en camilla, con una cortada de 10 centímetros en la cabeza, asustado  (finalmente es un niño de 16 años, y muchos adultos también lo estarían) por ver la cantidad de sangre que le salía.

Aspecto de la herida de Julio Gómez
Julio Gómez insistiendo en entrar.
Pero alguien le informa que ya no había más cambios: y todo el dolor, la sangre, el miedo quedan atrás, y entonces insiste en regresar; "véndenme, hagan lo que quieran, pero voy a seguir". Le aplican una aparatosa venda, le limpian la sangre (según las más recientes reglas de FIFA, no puedes jugar con heridas sangrantes) y regresa a jugar; recordándonos el también épico reingreso de Franz Beckenbauer a la semifinal contra Italia en el mundial del 70, con el hombro dislocado.
Franz Beckenbauer con el brazo en cabrestillo regresa al juego contra Italia 
En el último minuto, cuando parecía irremediable que el empate obligaría a ir a la instancia de penaltys, viene un tiro de esquina favorable a México.  El balón va rumbo a el vendado Julio, que por no poder rematar con la cabeza, se gira y con una chilena milagrosa, mete el gol del triunfo.  Y Julio ingresa, aunque vendado, derechito al olimpo del futbol, habitado por los grandes ídolos.   Y hace esto: México 3, Alemania 2.


La final fue en el estadio Azteca. Y aquí comienzan los fenómenos culturales: generalmente los medios de comunicación y en especial la TV mexicana acostumbran (como en otras latitudes)  hacer todo tipo de publicidad llamando a la gente a asistir; en esta ocasión los boletos se evaporaron desde el momento mismo de su emisión, habiendo incluso trifulcas por ellos, sin que hubiera mayor anuncio televisivo.
Más aún; sin que ningún medio masivo hiciera el llamamiento, la gente que acudió al estadio Azteca comenzó a llegar con la cabeza vendada, en clara alusión al nuevo ídolo sangrante. Fue un homenaje completamente inesperado y espontáneo al "Niño héroe de Torreón".

Aficionados vendados como Julio Gómez

Aficionados vendados

En México se acostumbra recientemente que en los despejes del portero visitante la gente le grite para presionarlo, así:

Si, escuchaste bien, la palabra que gritan es muy parecida al nombre del perrito de Mickey Mouse, pero sin la L, y significa homosexual, y más extensamente, cobarde, despreciable.
Pues durante la gran final sub 17 no fue la excepción, y la gente también le gritaba esto al portero Uruguayo en cada despeje.
Pero durante el segundo tiempo, inesperadamente, la gente comenzó a gritarle también al portero mexicano, sólo que otra palabra:


 Esa palabra es un fenómeno viral nacido a partir del siguiente video de -claro, You Tube-:



Lo que quiero destacar es que los medios masivos, especialmente la TV han logrado establecer una dictadura en el pensamiento, en las modas y las acciones de la gente. Pero fenómenos como las revoluciones en medio oriente o los indignados en España y otros países, han dejado ver el comienzo de un gran cambio: la gente es capaz de organizarse autónomamente, sin la rectoría de los medios masivos.
En México, en lo "poco" e intrascendente la gente comienza a actuar por sí misma; sin la dirección de los medios; esperemos que no tarde en actuar por sí misma en otros ámbitos más trascendentes; aunque este es un buen y alegre inicio.
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