martes, 5 de julio de 2011

10 maneras de decir NO

¿Eres de los que quieres decir no, y terminas diciendo si?
¿Estás abrumado por los "favorcitos", "encarguitos",  "ayuditas" que todos te piden sin poder negarte?

Si aceptamos hacer todos esos favores que la gente nos solicita, terminamos hundidos en trabajos ajenos, sin tiempo para lo nuestro; pero no es fácil decir no; tememos ofender, herir, o nos sentimos culpables u forzados; pero la verdad es que todo exceso es malo: hacer de vez en cuando un favor es incluso una obligación social; sin embargo, decir sí todo el tiempo a todas las personas, es altamente perjudicial; nos agota, nos deja sin tiempo ni energía.


¿Has tenido problemas con tu manera de decir si? Te interesa esta lista.
Te ayudará a practicar el noble, necesario, pero delicado arte de decir No.

1. Valora tu tiempo. Conoce cuáles son tus compromisos y cuánto vale tu precioso tiempo. Más adelante, cuando alguien te pida dedicar parte de éste a un nuevo compromiso, sabrás que simplemente no puedes hacerlo. Diles: "En este momento no puedo... estoy sobrecargado de trabajo."



2. Conoce tus prioridades e intereses. Incluso si tuvieras tiempo extra (lo cual para muchos de nosotros es poco frecuente), debes preguntarte: ¿es este nuevo compromiso la manera en que quiero emplear ese tiempo libre? Tal vez tengas esposa e hijos, y prefieras pasar tiempo con ellos que pintando el coche de tu primo.

3. Practica decir no. La práctica hace al maestro. Decir "no" con tanta frecuencia como te sea posible es una excelente manera de sentirse mejor y más cómodo al decir esa palabra. Y a veces, repetirla es la única forma de hacer llegar el mensaje a alguien extremadamente insistente. Cuando insistan, simplemente sigue diciendo no. En algún momento entenderán el mensaje.


4. No te disculpes. Una forma común de empezar una negativa es diciendo "lo siento pero..." porque la gente piensa que suena más cortés. Si bien la cortesía es importante, disculparse sólo hace que tu negativa suene más débil. Necesitas ser firme y no disculparte por cuidar de tu tiempo.

5. Deja de ser tan amable. Nuevamente, es importante ser cortés, pero ser amable diciendo sí todo el tiempo es perjudicial para ti. Si haces que sea fácil para los demás arrebatarte tu tiempo o tu dinero, continuarán haciéndolo. Pero si pones una barrera, buscarán blancos más fáciles. Muéstrales que cuidas muy bien tu tiempo manteniéndote firme y rechazando tantos pedidos (siempre que éstos no se encuentren en tu lista de prioridades) como sea posible.


6. Dile no a tu jefe. A veces sentimos que tenemos que decir sí a nuestro jefe -es nuestro jefe, ¿no? Y si le decimos "no" parecerá que no podemos con el trabajo -al menos ése es el razonamiento común. Pero de hecho, es lo opuesto -explícale a tu jefe que al asumir demasiados compromisos estás debilitando tu productividad y poniendo en riesgo tus compromisos actuales. Si tu jefe insiste en que asumas el proyecto, revisa tu lista de proyectos o tareas y pídele que te ayude a priorizar nuevamente, explicándole que hay un límite para lo que puedes hacer a la vez.

7. Toma la delantera. A menudo es mucho más fácil adelantarse y evitar los pedidos que decir "no" una vez que se lo han hecho. Si sabes que te van a pedir hacer algo, por ejemplo, en una reunión, simplemente di a todos ni bien entres, "Miren muchachos, les quiero advertir, mi semana está copada con algunos proyectos urgentes y no voy a poder aceptar ningún otro."


8. Te contesto después. En lugar de dar una respuesta inmediata, casi siempre es mejor decirle a la persona que lo va a considerar y que le contestarás más tarde. Esto te permitirá pensarlo y revisar tus compromisos y prioridades. Luego, si no puedes aceptar, simplemente dile a la persona: "Lo he pensado y he revisado mis prioridades, no voy a poder acomodar tu pedido al tiempo que tengo disponible". Al menos lo habrás tomado en cuenta.

9. Quizá después. Si ésta es una opción que quisieras mantener abierta, en lugar de simplemente cerrarle la puerta en las narices a la persona, es mejor decir, "Parece una oportunidad interesante, pero justo no tengo tiempo en este momento. Quizá podemos conversarlo en... [dé un plazo]". La próxima vez, cuando vuelvan a hablar contigo, quizá tengas algo de tiempo libre.


10. No eres tú, soy yo. Esta clásica frase para rechazar a alguien con quien no queremos salir puede funcionar en otras situaciones. Pero sé sincero. A menudo la persona o el proyecto vale la pena, pero no es para ti, al menos no en ese momento. Simplemente dilo: puedes alabar el proyecto, a la persona, o a la institución... pero aclara que el proyecto no es el adecuado para ti, o que no es lo que estás buscando en ese momento. Solamente dilo si es cierto. La gente puede sentir cuando uno no es sincero.

y un pilón (yapa o un extra):

11. Simplemente... NO. El mejor medio para comunicar algo a menudo es lo directo. Recuerda que es más fácil cambiar un No por un Sí, que un Sí por un No. Si comienzas diciendo no, y más adelante, después de pensarlo con calma decides arrepentirte, es más sencillo decir siempre sí.

gracias a Lectospro
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