domingo, 8 de mayo de 2011

10 estrategias de manipulación mediáticas 1a Parte

¿Porqué parece que los gobiernos actúan tan erráticamente, proponiendo una medida que más adelante es cambiada? ¿Porqué a pesar de la miseria en que viven muchos pueblos, hay, relativamente, tan pocas revoluciones y revueltas? ¿Acaso a la gente oprimida le gusta vivir así?

El filósofo, lingüista, pensador y activista Noam Chomsky escribió sobre las 10 estrategias de manipulación mediáticas usadas por los gobiernos para mantener en control a la población.

Cómo son manipulados los medios de comunicación para controlarnos>

Citaré las primeras tres (el resto, en posteriores entradas):

El distractor universal: El futbol
 1. La estrategia de la distracción

Poderoso distractor:
Las historias rosas y
del corazón
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

Pan y circo. Desde la antigua Roma, la estrategia de la distracción se ha empleado exitosamente para mantener al pueblo con la mente ocupada en cosas intrascendentes, como las finales del futbol, o la boda o el divorcio de la estrella de moda. Últimamente los gobiernos se centran más en el circo.



2. Crear problemas y después ofrecer soluciones

Crisis hipotecaria, ocasionada por
nulas regulaciones gubernamentales
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

Atentados S11, que ocasionaron
la guerra sin fin contra
el terrorismo
En otra variante, el problema puede ser encarnado por un grupo o un "archienemigo", al cual, pretendidamente, se debe combatir, a fin de asegurar la paz y la seguridad del pueblo, quien a su vez debe sacrificarse, "tan sólo" renunciando a sus libertades y derechos. Ejemplos: en Roma, los cartagineses, bárbaros, judíos, crisitianos; en europa, judíos, árabes; en EEUU, nativos americanos, negros, hispanos, católicos, alcohol, alemanes, japoneses, rusos, comunistas, narcotraficantes, terroristas y nuevamente, árabes. Archienemigos: Hitler, Hirohito, Stalin, URSS, Mao, Fidel Castro, Hugo Chávez, Hussein, Bin Laden, etc.
Si el grupo o archienemigo es muy tímido, se le puede ayudar permitiendo u organizando atentados, como el Incendio de Roma, Incendio del Reichstag, hundimiento del USS Maine, atentado en las torres gemelas, etc, a fin de tomar acciones y vengar o "castigar" al grupo "ofensor".


3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
En México, después de décadas de desarrollo y de la existencia de un Estado de Bienestar, (es decir, un estado que procuraba servicios, educación y seguridad al pueblo) se comenzó a cambiar la política a un estado mínimo, vendiendo poco a poco las dependencias gubernamentales, o empequeñeciéndolas. Después, las leyes arancelarias que protegían las industrias nacionales fueron derogadas, con lo que miles de empresas nacionales se fueron a la quiebra. La protección a los trabajadores y los sindicatos fueron satanizados o eliminados. Finalmente, en estas fechas, en que simplemente tener un empleo en México es casi imposible, parece un cuento que alguna vez haya existido en el país un estado de bienestar.


10 estrategias de manipulación mediáticas 2a Parte y
10 estrategias de manipulación mediáticas 3a Parte
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